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/ 30 julio 2021

Raquel Llopis: «El respeto se consigue»

Raquel Llopis: «El respeto se consigue»

Una asociación de mujeres del mar que en tan solo tres años han conseguido ser reconocidas internacionalmente. Armadoras de embarcaciones, patronas, empresarias, marineras, un grupo de mujeres que ponen sus manos durante todo el proceso por el que pasa el pescado. Algunas de ellas invisibles, pero que siguen luchando para ser vistas y demostrar que las mujeres también puede realizar el trabajo que se propongan. Hablamos de ADOMAR que, junto a su presidenta Raquel Llopis, se han propuesto manifestar que «Oye, aquí también hay mujeres».

– ¿Cuál fue el motivo que les empujó a crear esta asociación?

El motivo por el cual decidimos crear ADOMAR es que desde nuestro punto de vista había que darle visibilidad al sector y al trabajo que estamos realizando las mujeres en él. Nosotras vimos en el Quinto Congreso de la Red Española de Mujeres en el Sector Pesquero lo que hacían las demás asociaciones y la visibilidad que reportaban a la sociedad y fue cuando decidimos que teníamos que hacerlo, no nos podíamos quedar atrás. Por eso decidimos unirnos, crear la asociación y ponernos a trabajar para conseguir lo mismo que las demás compañeras de España. A 60 kilómetros de aquí no se imaginaban que había mujeres que estaban trabajando en el mar, hasta hace tres años. Había gente que decía: «¡Ah! ¿Pero hay mujeres trabajando en el mar?» y yo tenía que decir: «Sí sí, yo soy una de ellas». Gracias a la asociación estamos mucho más visibilizadas y nuestro trabajo está mucho más reconocido.

Hasta hace unos años el trabajo de la mujer en el mar estaba poco reconocido. ¿Cree que esto ha mejorado?

Hablamos de la generación anterior a la nuestra, donde las mujeres estaban consideradas como soporte a los hombres. Pero en este cambio de generación se ha reconocido el trabajo que hacemos. Yo tengo 55 años y toda la vida la llevo en el mar, primero con mis padres, después como empresaria y ahora como marinera. Pero María (vicepresidenta de ADOMAR) lleva 22 años en el mar, saliendo con el barco.

La mujer siempre ha estado en la cadena de valor del pescado: desde las primeras que son las que hacen la red para capturar al pescado, hasta las que vamos a pescar, las que cogen el carro y escogen el pescado para que tenga más valor en la lonja y hasta que pones el plato en la mesa, también se encuentran las manos de una mujer.

¿Usted diría que trabaja en un sector de hombres? ¿Se ha valorado su trabajo?

El mundo de la pesca es un mundo muy masculinizado. El porcentaje de hombres con respecto a las mujeres que salen al mar es mucho más elevado. Es un trabajo masculinizado, pero nosotras no hemos tenido ningún problema de machismo por parte de los compañeros con los que estamos trabajando codo con codo. Aunque últimamente sí que nos ha extrañado que en pleno siglo XXI y con las miradas hacia la consecución de los objetivos de desarrollo sostenible de 2030 se haya dado un enfoque de género sólo a una parte del sector y no al sector en general. Si miramos de nuestro lado, creemos que nuestra asociación es muy necesaria y nos da muchos más motivos y alas para continuar con nuestro trabajo.

Por suerte en nuestro entorno nos han valorado como iguales, pero como ocurre en muchas profesiones hay ciertas personas puntuales que no aceptan los cambios producidos desde que constituimos la asociación.

¿Cómo ve el futuro de la mujer en el mar?

El futuro de la mujer en estos momentos va muy corto de relevo generacional. Pero no solo aquí ni en esta comunidad, en casi todo el país. Uno de los objetivos que tenemos y por el que estamos trabajando y luchando es para dar a conocer que cualquier mujer puede hacer el mismo trabajo que un hombre dentro del mar. De hecho nosotras tenemos una asociada que es oficial de pesca y capitana de yate entre muchas otras cosas. Es un trabajo que poco a poco vamos inculcando en los talleres con los niños, estudiantes que vienen… Pero estamos observando que el relevo generacional está corto tanto en mujeres como hombres.

¿Quizá esta falta de relevo sea porque hay poca información del trabajo de este sector?

Sí, puede ser. Creo que hacen falta más campañas, la gente ahora busca un sueldo fijo al mes y la pandemia en lo que toca al sector primario, como es la pesca, está causando una disminución de gente interesada en formar parte de él. En esta profesión dependes muchos días del tiempo, hoy en día es un trabajo muy vocacional.

Hace unos años que notamos un incremento de personas que no estaban involucradas en el sector pesquero, desde hace unos años sí que notamos que se ha estancado. Ahora quedan los que hacen unos años que se unieron, y los vocacionales de nuestra generación que ya tenemos que acabar aquí sí o sí. Pero gente joven hay muy poca.

¿Qué mensaje le daría a una mujer que sigue sufriendo desigualdad en su trabajo o en su día a día?

A una mujer que siga sufriendo desigualdades le diría que luche, que luche por sus derechos, que haga todo lo posible por salir adelante y que se consigue, el respeto se consigue.

Nosotras, por suerte, no lo hemos sufrido pero sí hemos tenido la necesidad de visibilizarnos y decir: «Oye, aquí hay mujeres». Nuestro barco sigue su travesía y haremos todo lo posible para visibilizarnos y que se nos reconozca a todas. Intentaremos crear a las nuevas líderes del futuro apoyándolas y guiándolas, empoderándolas, de momento pensamos que nuestro trabajo ha estado bien hecho y queda para la historia. Y esta historia formará parte de muchas vidas dentro de unos años, con eso ya nos sentimos contentas.

El 8 de marzo, Día de la Mujer. Cree que es un día para reivindicar… ¿qué?

Se pueden reivindicar muchas cosas. Ese día esperas que te lo den todo o que no te den nada. La reivindicación seria la aplicación de las leyes que hay, el derecho de igualdad lo tenemos desde que nacemos, según la carta magna de la ONU no hay diferencia de género. Nuestra constitución así lo afirma, todos somos iguales. Entonces hay que buscar dónde falla el sistema, hay que buscar el error. Se deben fortalecer las políticas y las leyes, solo así lograremos una igualdad de género completa, inclusiva y equitativa. Estar al mismo nivel es lo que tenemos que conseguir.

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