La instalación, prevista en Marxuquera para cumplir la normativa europea sobre gestión de restos vegetales, seguirá en estudio tras las quejas vecinales.
El Gobierno de Gandia ha decidido suspender de forma cautelar la tramitación del proyecto para construir una planta de tratamiento de biomasa en Marxuquera, tras la aparición de protestas vecinales. Así lo ha anunciado este lunes la concejala de Medio Ambiente, Alícia Izquierdo (Compromís), quien ha comparecido para contextualizar la iniciativa y aclarar la postura del ejecutivo local.
Izquierdo ha recordado que este proyecto se puso en marcha en diciembre de 2022, cuando la Junta de Gobierno Local aprobó su presentación a una convocatoria de ayudas de la Conselleria de Medio Ambiente de la Generalitat Valenciana. La propuesta obtuvo una subvención de 218.000 euros y tiene como finalidad ofrecer una solución sostenible y legalmente exigida para la gestión de restos agrícolas, en un escenario en el que las quemas tradicionales quedarán prohibidas.
La ubicación prevista para la planta es la antigua pedrera de Marxuquera, un espacio que desde 2018 se utiliza como zona de triturado de restos forestales sin que, según el consistorio, haya generado molestias ni problemas medioambientales. “Se trata de una planta que pretende evitar emisiones, contaminación y lixiviados, y que busca dar un servicio ecológico y eficiente a las explotaciones agrícolas del entorno”, ha explicado Izquierdo.
Sin embargo, la preocupación expresada por varios residentes y la percepción de falta de transparencia han llevado al Ayuntamiento a paralizar el procedimiento y a crear una comisión técnica que permita evaluar de forma participativa el futuro del proyecto. Esta comisión estará compuesta por técnicos municipales, representantes de los sindicatos agrícolas, miembros de la Federación de Asociaciones de Vecinos y del ámbito universitario local.
La concejala ha subrayado que el proyecto “nunca ha sido secreto ni opaco”, recordando que se trató en el Consejo Agrario Municipal en febrero de 2024 y en diversas Juntas de Distrito de Marxuquera, donde estuvieron presentes todos los grupos políticos. Aun así, ha recalcado la necesidad de escuchar “todas las sensibilidades” y encontrar el mejor encaje “técnico, social y medioambiental” para una instalación que “responde a una necesidad inminente y a una obligación legal”.


Claro que nos quejamos. No es lo mismo triturar todo lo que quedó de un terrible incendio a querer traer aquí los restos de de toda una comarca y comarcas vecinas.
La cantidad de camiones que subirán por la carretera de Marxuquera, la CV 675, será un incremento muy importante, degradando la calidad de vida de los vecinos, la calidad del aire y además el peligro que supone para la cantidad de ciclistas que disfrutan de la subida.
Por supuesto que generará muchas molestias en un ambiente tranquilo, natural y sano.
Sí, una planta de biomasa puede contaminar, ser molesta y dañina, aunque en menor medida que los combustibles fósiles, ya que la combustión de biomasa emite partículas finas (PM), óxidos de nitrógeno (NOx) y compuestos orgánicos volátiles (COV) que afectan la calidad del aire y la salud respiratoria. Además, el ácido sulfhídrico (H2S) presente en plantas de biogás puede ser peligroso.
Aspectos contaminantes y dañinos:
Contaminación del aire:
La combustión de biomasa libera partículas finas, NOx y COV, que pueden causar problemas respiratorios y de salud.
Olor:
La presencia de ácido sulfhídrico (H2S) en plantas de biogás puede generar olores desagradables y ser perjudicial para la salud.
Impacto en la salud:
La exposición a los contaminantes de la quema de biomasa puede aumentar el riesgo de diversos síntomas y molestias, incluyendo irritación de ojos, dolor de cabeza y fatiga.
Generación de cenizas:
La combustión de biomasa produce cenizas, lo que requiere una gestión adecuada para evitar la contaminación del suelo y el agua.
Uso de fertilizantes:
Si las plantas de biomasa dependen de cultivos que requieren grandes cantidades de fertilizantes de fósforo, el uso excesivo de estos puede contaminar los cursos de agua.
Riesgos de deforestación y monocultivos:
Una dependencia excesiva de la biomasa podría llevar a la deforestación o al fomento de monocultivos, impactando la biodiversidad y la calidad del suelo.
Y esto está en “Stand-by”
Dejen el campo tranquilo!