La concejala de Memoria Democrática, Alícia Izquierdo, ha comunicado la identificación de cuatro personas fusiladas durante la Guerra Civil española, cuyos restos han sido recuperados recientemente en las fosas comunes del cementerio municipal. El anuncio se ha realizado en un acto cargado de emoción junto a los familiares —nietos y nietas— de las víctimas.
Los nombres confirmados son Manuel Martín Collado, José Giner Gasent, Antoni Orengo Damià y Manuel Castillo García, identificados entre los 27 restos exhumados (24 cuerpos completos) en las campañas arqueológicas llevadas a cabo en la ciudad.
“Si nos veis llorar es porque estamos muy contentas. Hoy son todo lágrimas de alegría”, ha afirmado Izquierdo, visiblemente emocionada, en una comparecencia que ha calificado como “un paso decisivo en la reparación de las víctimas del franquismo”. No obstante, ha recordado que el trabajo está lejos de concluir: “Hemos querido venir hasta los pies de la fosa, donde todavía quedan seguramente alrededor de 40 personas enterradas aquí, a nuestros pies, bajo una fila de nichos”.

La también primera teniente de alcalde ha insistido en el compromiso institucional, aunque ha reclamado mayor implicación de otras administraciones: “Siempre hemos pedido perdón a las familias. Saben que estamos aquí con ellas, que nos está costando mucho, pero no vamos a parar”. En este sentido, ha subrayado que “debe ser una cuestión de Estado” y ha reclamado recursos suficientes para aplicar la ley de memoria democrática: “No puede depender de si un gobierno autonómico tiene interés o no. No puede ser que un ayuntamiento pequeño tenga que hipotecar su futuro económico para hacer justicia. Las familias ya han sufrido bastante”.
Sobre los trabajos pendientes, Izquierdo ha destacado la complejidad de las intervenciones: “El mismo respeto pedimos para los que están arriba y para los que están abajo. Pero queremos sacar a vuestros familiares de la fosa y lo haremos con toda la sensibilidad y la legalidad”.
Testimonios de las familias
Las intervenciones de los familiares han estado marcadas por décadas de silencio, dolor y lucha.
Núria Martín, presidenta de la asociación de familiares y nieta de Manuel Martín Collado, ha señalado que “después de tantas décadas de olvido, de silencio y de lucha, por fin lo hemos recuperado. Ayer fue un día muy emocionante para toda mi familia. Podremos cerrar el círculo y enterrar a mi abuelo junto a mi abuela y mi padre”. Sin embargo, ha reconocido que su “alegría no es completa”: “Pienso en quienes todavía tienen a sus familiares bajo los nichos. Es muy doloroso verlos y no poder tocarlos. Esta herida la democracia debe repararla ya”.

Por su parte, Isabel Orengo, nieta de Antoni Orengo, ha expresado sentimientos encontrados: “Es mucha alegría, pero también mucha tristeza. El mes pasado enterramos a la última hija de mi abuelo, que siempre luchó por saber dónde estaba”. Además, ha recordado la dureza de los hechos: “Mi abuela vino en un burro a recoger el cuerpo y no la dejaron. Lo tiraron a la fosa… Ahora lo enterraremos con ella, pero sus hijos no han podido ver este momento”.

Desde la familia de Manuel Castillo, Jose ha destacado el peso del tiempo: “Son 90 años de incertidumbre, una sombra que siempre ha estado en casa. La memoria se va difuminando porque la gente falta, pero el dolor siempre ha estado ahí… Ahora, por fin, lo que parecía imposible se ha hecho realidad”.

Finalmente, José Luis Giner, nieto de José Giner, ha afirmado que “la espera ha valido la pena. Han sido años muy largos, pero también muy emocionantes”. Ha explicado que su familia reconstruyó la historia a partir de documentos y testimonios: “Mi abuela contaba historias de los últimos días, y así hemos ido reconstruyéndolo todo”.

Un proceso largo y complejo
El camino hasta estas identificaciones se remonta a 2017, cuando comenzaron las primeras recogidas de ADN y contactos entre familias y equipos científicos. En 2018 se constituyó la asociación de víctimas del franquismo de las fosas de Gandia.
No fue hasta 2022 cuando se iniciaron las primeras prospecciones en el cementerio, impulsadas por la Generalitat y el entonces concejal de Memoria Democrática, Nahuel González. Sin embargo, los primeros trabajos no lograron localizar las fosas.
El avance decisivo llegó en 2023, cuando en la tercera campaña se hallaron finalmente las fosas y se inició la excavación. Los trabajos se interrumpieron en junio por riesgo de derrumbe debido a la existencia de nichos sobre la zona. Hasta entonces se habían recuperado 24 cuerpos y restos parciales de otros tres.
A ello se sumaron obstáculos como la paralización judicial y la saturación de los bancos de ADN, lo que retrasó las identificaciones hasta 2024, cuando una subvención de la Diputación permitió impulsar los análisis de laboratorio.
Próximos pasos
El Ayuntamiento ya prepara una nueva campaña de excavación, aunque su ejecución dependerá de la disponibilidad de recursos. Se estima que aún quedan alrededor de 40 víctimas por exhumar en el cementerio de Gandia, muchas bajo nichos actuales, lo que complica la intervención.
El responsable del equipo arqueológico, Miguel Mezquida, ha advertido que no será posible identificar todos los restos, aunque ha reiterado el compromiso de avanzar al máximo posible junto a las familias.
Izquierdo ha cerrado el acto con un mensaje dirigido a los presentes: “Hoy vuestros abuelos son los abuelos de todos. Este es un día de alegría, pero también de compromiso. No pararemos hasta que todas las familias tengan respuesta”.
Por último, el alcalde de Gandia, José Manuel Prieto, ha recibido a las familias, la asociación y el equipo científico en el Ayuntamiento para felicitarles y agradecer su perseverancia en la recuperación de la memoria democrática.

