Gandia se ha consolidado como un centro de entrenamiento de alto nivel dentro del boxeo internacional, hasta el punto de convertirse en punto de conexión entre grandes nombres del peso pesado. Oleksandr Usyk fue el primero en establecer ese vínculo con la capital de la Safor, donde ya se preparó en 2023 para uno de los combates más importantes de su carrera: su enfrentamiento ante Tyson Fury.

Ahora, ese mismo escenario ha sido elegido por Anthony Joshua, que ha llegado a Gandia para preparar su regreso al ring y su próximo gran reto, con el combate previsto para el 25 de julio contra Kristian Prenga. Según avanzan varios medios especializados, Joshua contará con un combate a finales de 2026 contra Tyson Fury. De este modo, la ciudad vuelve a ser el lugar donde dos excampeones del mundo coinciden en una preparación para enfrentarse a un combate de gran importancia.
En esta ocasión, Joshua está entrenando codo con codo con Usyk, quien ya reside en la zona y conoce bien sus condiciones de preparación. Además, el británico se ha interesado -y visitado- las instalaciones del GND Fitness para complementar, posiblemente, sus entrenes con Usyk.
La llegada de Joshua se produce, además, en un momento delicado a nivel personal. El boxeador británico participó recientemente en una velada retransmitida por Netflix, en la que se enfrentó al influencer y boxeador Jake Paul. Poco después, durante un desplazamiento a África con su equipo, sufrió un accidente de tráfico en el que fallecieron dos integrantes de su entorno profesional.

Más allá de los resultados o los calendarios, lo cierto es que la imagen de Joshua y Usyk entrenando en el mismo entorno refuerza el papel de Gandia como un lugar cada vez más atractivo para el boxeo de élite. Una ciudad que se ha colado en la rutina de preparación de dos campeones del mundo.
