El barrio de Benipeixcar conmemoró ayer el 60º aniversario de su anexión a Gandia con un acto cargado de simbolismo y emoción, en el que participaron vecinos, asociaciones, representantes municipales y diversas autoridades locales.
La jornada se inició con una misa en la iglesia de Sant Cristòfol y continuó con un recorrido hasta el centro social del mismo nombre, donde tuvo lugar el acto institucional. La presentación corrió a cargo de Jesús Ribes y Marisa Romero, quienes guiaron el evento compartiendo recuerdos, anécdotas y fotografías antiguas que repasaron la historia del barrio. Además, se proyectó un vídeo elaborado con motivo del 50º aniversario de la anexión.
Durante el acto intervinieron el presidente de la Asociación de Vecinos de Benipeixcar, los presentadores y el alcalde de Gandia, José Manuel Prieto, quien puso en valor la importancia de mantener viva la memoria colectiva y el sentimiento de pueblo que sigue caracterizando a Benipeixcar seis décadas después de su integración en la ciudad.
Prieto afirmó que “Benipeixcar no ha desaparecido, porque es un pueblo con una larga historia y una identidad propia que ha sabido conservar sus tradiciones, su esencia y su espíritu reivindicativo”. En este sentido, destacó que la relación entre Gandia y Benipeixcar debe seguir sustentándose en la concordia, la convivencia y el progreso compartido, recordando que ambas partes se necesitan mutuamente.
El alcalde también repasó las mejoras realizadas en el barrio a lo largo de los últimos años y anunció que a partir de mañana abrirá una nueva oficina de Registro en las dependencias del antiguo consultorio médico, cerrado por la Conselleria de Sanidad. Asimismo, destacó las actuaciones de humanización de calles y la reciente municipalización del cementerio de Benipeixcar, una reivindicación histórica del vecindario.
El acto concluyó con la entrega de ocho detalles conmemorativos a personas mayores del barrio, en reconocimiento a su trayectoria vital y su contribución al desarrollo y cohesión de la comunidad.





