La ampliación del Centro de Salud del Grau de Gandia ha quedado paralizada después de que la Conselleria de Sanidad rechazara la parcela propuesta por el Ayuntamiento al considerar que se encuentra en una zona afectada por riesgo de inundabilidad, según recoge el PATRICOVA, el plan autonómico de prevención del riesgo de inundaciones.
La Generalitat sostiene que el terreno no cumple los requisitos técnicos y legales necesarios para construir allí una infraestructura sanitaria, mientras que el gobierno local considera que el riesgo es mínimo y acusa al Consell de utilizar este argumento para frenar inversiones pendientes en Gandia.
La polémica gira en torno a la catalogación urbanística de la parcela. Según el PATRICOVA, la zona presenta “peligrosidad geomorfológica”, un nivel vinculado a posibles inundaciones históricas o riesgos asociados a la morfología del terreno. El Ayuntamiento insiste en que se trata del nivel más bajo dentro de la clasificación y recuerda que gran parte del término urbano de Gandia presenta afecciones similares.
La concejala de Sanidad y Políticas Saludables, Liduvina Gil, defendió este viernes que el proyecto llevaba meses trabajándose junto a la Generalitat y aseguró que la ampliación era necesaria ante el aumento de la presión asistencial en la ciudad tras el cierre de distintos servicios sanitarios en Gandia, como los consultorios de Beniopa y Benipeixcar, las urgencias 24 horas de Corea o la atención vespertina en el Raval.
Gil recordó que el anterior mapa sanitario autonómico contemplaba varias actuaciones para Gandia, entre ellas la ampliación del centro del Grau, nuevas infraestructuras en el Raval o mejoras en el hospital comarcal. “Cuando ha entrado el Partido Popular en la Generalitat, todas las infraestructuras previstas para Gandia se han acabado”, afirmó.
Junto a ella compareció la coordinadora general de Urbanismo, Maite Alonso, quien explicó que fue el propio departamento de Salud el que solicitó iniciar la tramitación para ampliar las instalaciones actuales. Según indicó, durante meses se trabajó en informes técnicos y alternativas urbanísticas después de que inicialmente se descartara ampliar el edificio en altura y se optara por hacerlo en planta baja.
Alonso aseguró que la sorpresa llegó cuando la Generalitat emitió un informe desfavorable sobre la parcela. La responsable municipal defendió que el terreno solo presenta “peligrosidad geomorfológica” y restó importancia a esta catalogación. “Tener peligrosidad geomorfológica es prácticamente no tenerla”, señaló.
Desde el Ayuntamiento también plantean otras alternativas para mejorar la atención sanitaria en el Grau, como recuperar servicios cerrados o estudiar una ampliación sobre el actual edificio.
Por su parte, el portavoz del Grupo Municipal Popular, Víctor Soler, aseguró que la Conselleria mantiene su voluntad de ampliar el centro sanitario, pero insistió en que la parcela cedida por el Ayuntamiento “es inundable y no cumple los requisitos legales necesarios”.
“El propio expediente municipal reconoce que el terreno está afectado por el PATRICOVA”, afirmó Soler, quien recordó además que el propio Ayuntamiento descartó en 2016 construir en esa misma parcela el Casal Jove del Grau por motivos similares.
El dirigente popular también respondió a las críticas sobre los cierres sanitarios y señaló que el modelo de reorganización de servicios se diseñó durante el gobierno autonómico del Botànic. “Fue el propio gobierno socialista de Ximo Puig quien impulsó este modelo sanitario”, aseguró.
Sobre la posibilidad de ampliar el actual centro añadiendo una planta, Soler indicó que los informes técnicos apuntan a que ello obligaría “prácticamente a reconstruir el centro desde cero”.
Mientras tanto, la ampliación del Centro de Salud del Grau continúa a la espera de una solución urbanística que permita desbloquear una actuación que desde hace años reclaman vecinos y profesionales sanitarios del distrito marítimo.
