El Ayuntamiento de Gandia ha dado por finalizadas las obras de humanización y regeneración urbana en el entorno del consistorio, enmarcadas dentro del proceso de transformación del Centro Histórico que comenzó en los años ochenta. La actuación, con una inversión total de dos millones de euros, mejora la accesibilidad, la eficiencia energética y la calidad del espacio público, alineándose con la futura implantación de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE).
La primera teniente de alcaldía, Alícia Izquierdo, ha recordado que “con la Ley de Cambio Climático y Transición Energética (Ley 7/2021), todas las ciudades de más de 50.000 habitantes están obligadas a instaurar Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) antes de 2025, con la finalidad de reducir las emisiones contaminantes y fomentar una movilidad más sostenible”. Además, ha señalado que “el Plan de Movilidad Urbana y Sostenible de Gandia (PMUS) ya recoge esta obligación, apostando por una reducción progresiva del tráfico rodado en el centro urbano y a cumplir con los objetivos de calidad del aire y mitigación del cambio climático”. Por lo que se espera que este nuevo entorno cuente con el paso de una menor cantidad de vehículos con el fin de reducir las emisiones y darle prioridad a los peatones.
El proyecto ha contado con una financiación de 400.000 euros procedentes de fondos europeos del Plan de Transformación, Recuperación y Resiliencia (Next Generation EU) para las obras en la calle Jesuïtes. Los 1,6 millones de euros restantes se han destinado a la remodelación del entorno de la calle Carmelitas y la Plaza de la Vila, financiados a través del ‘Pla Convivint’ de la Generalitat Valenciana y fondos municipales.
Las actuaciones han incluido la creación de una plataforma única accesible para personas con movilidad reducida, la plantación de 35 nuevos árboles, la instalación de 18 jardineras, la sustitución y restauración de 36 luminarias, la renovación del pavimento y el saneamiento, y la mejora de la red de agua potable, además del soterramiento del cableado aéreo.
Por su parte, el alcalde José Manuel Prieto ha afirmado que la intervención “favorece el entorno monumental, mejora la calidad de vida de la ciudadanía y sirve para seguir apostando por un modelo de ciudad más amable, sostenible y preparada para los retos del futuro».




