Víctor Soler: «Voy a ser el próximo alcalde de Gandia»

Víctor Soler: «Voy a ser el próximo alcalde de Gandia»

A un año de las elecciones municipales de 2027, el portavoz del Partido Popular de Gandia, Víctor Soler, se muestra convencido de que la ciudad vive un momento de cambio. En esta entrevista, el líder de la oposición carga contra la gestión del gobierno de José Manuel Prieto, al que acusa de «vivir de la propaganda» y de no haber materializado los grandes proyectos anunciados durante los últimos años. Soler sostiene que los vecinos se sienten «huérfanos» de su Ayuntamiento en cuestiones como la limpieza, la seguridad o la vivienda, y defiende que existe una creciente demanda de alternancia política. «La gente me dice en la calle que las cosas no van bien y que quiere un cambio», asegura. Con la vista puesta en 2027, lanza además un mensaje rotundo: «Yo voy a ser el próximo alcalde de Gandia».

  • Han pasado tres años desde las elecciones municipales de 2023. ¿Cómo valora Gandia?

El gobierno no está haciendo las cosas bien. Es algo que, cuando uno ve la acción de oposición que estamos haciendo, es evidente que no estamos contentos con su gestión. Pero, como demócratas, tenemos que esperar a que la nota la pongan los ciudadanos.

Yo sí puedo trasladar lo que escucho en la calle, que es mi despacho de la Gandia real. La gente se siente huérfana del Ayuntamiento de Gandia y de su gobierno en cuestiones muy básicas como los servicios esenciales, la limpieza o la iluminación. Y también en otras cuestiones que me preocupan mucho, especialmente en lo referido a la seguridad ciudadana.

En Gandia hay barrios y personas que me dicen que se sienten inseguros en sus calles, y eso me preocupa. Por tanto, lo que puedo trasladar es la opinión de todos esos vecinos que a diario me dicen: “Víctor, las cosas no van bien, queremos un cambio”.

  • Ustedes son muy críticos con el anuncio reiterado de grandes proyectos que no llegan a ejecutarse. ¿Cuál considera que es el ejemplo más flagrante de esta falta de concreción?

Pues me atrevería a decir que los tinglados y la transformación del puerto. Es un proyecto que viene de la época de Diana Morant, como la licitación del transporte público, el proyecto del Club Náutico y Marina, o la estación marítima. Son muchas cosas que se han anunciado de forma reiterada y que después no han visto la luz.

Pero luego hay cuestiones que me preocupan especialmente, porque otras administraciones sí han cumplido. Me refiero, por ejemplo, al centro de día de diversidad funcional. La Diputación de Valencia aportó cuatro millones de euros que el Ayuntamiento tiene desde hace tiempo para desarrollar ese proyecto, y la Generalitat Valenciana va a financiar el coste del personal de forma permanente en sus presupuestos. Y el Ayuntamiento no ha hecho nada, el gobierno socialista.

Nosotros no estamos en contra de los proyectos en sí. Estamos en contra de que se mienta a los ciudadanos, de que se anuncie una y otra vez como si la gente no tuviera memoria. Desde el Instituto Oceanográfico hasta el transporte público, que es fundamental.

Ahora veremos una foto del alcalde socialista con nuevos autobuses meses antes de las elecciones. Yo lo celebro, pero venimos de una década de precarización del servicio público, donde los vecinos de Gandia han pagado impuestos de ricos para tener servicios de pobres.

Por tanto, la cuestión no es criticar el proyecto, sino criticar el engaño.

Imagen: Àlex Oltra
  • Algunos proyectos sí avanzan, como el Gandia Arena o la Marina de Gandia que, aunque ha tardado, ya tiene licencia.

Creo que hay una incapacidad manifiesta para gestionar. Esta ciudad les viene grande, especialmente al alcalde, y no tienen la capacidad de gestión que una ciudad como Gandia, por su tamaño e importancia, requiere.

Anunciar cosas que luego no se cumplen es un fraude y un engaño a los ciudadanos, que pagan impuestos para recibir los servicios y proyectos que se anuncian.

«Los proyectos llegan, pero llegan tarde”. Pero la Marina o el Club Náutico se anunciaron por primera vez en 2016 con Diana Morant como alcaldesa. La transformación del puerto, exactamente igual.

El Gandia Arena se ha hecho gracias a una intermediación, en este caso mía, para que Gandia no perdiera ese dinero, porque quien paga ese proyecto, al menos la primera fase, es la Generalitat Valenciana. Se firmó un plan de financiación plurianual que el primero que incumplió fue el gobierno de Gandia, y tuve que intermediar junto con la Dirección General de Administración Local para que no se perdiera la financiación.

Lo que quiero es que cumplan con la palabra dada. Y lo repito: que me digan un solo proyecto con el sello de José Manuel Prieto que se haya hecho en esta ciudad desde que es alcalde. No lo hay.

  • Sobre la gestión de los parkings, el gobierno defiende que es una oportunidad para financiar Sanxo Llop y ahorrar costes. ¿Por qué se oponen a esta medida?

Este es un tema ciertamente complejo. Voy a intentar sintetizar la postura del Partido Popular. Nosotros creemos en la colaboración público-privada y somos favorables a que la gestión pública pueda externalizarse en algunos casos. Claro que sí. Pero estamos radicalmente en contra de los cánones anticipados.

Primero, por la gran deuda que ya tiene esta ciudad. Y segundo, porque lo que se hace es despatrimonializar Gandia. Se podría hacer lo mismo sin cobrar ese canon anticipado, cobrando un canon anual. Es decir, durante los 25 años de la concesión, ese canon se ingresaría cada año en los presupuestos municipales.

¿Por qué defendemos esto? Porque los cánones anticipados, en manos de los socialistas, ya se ha demostrado para qué se utilizan: para gasto político. Pasó, por ejemplo, con el canon del agua.

En segundo lugar, esta propuesta que lleva el gobierno municipal a la comisión correspondiente no viene firmada por ningún técnico, sino solo por un concejal, en este caso Salvador Gregori. Eso es preocupante desde el punto de vista del procedimiento.

De hecho, no solo no se ha contado con la oposición, sino que la comisión se resolvió en media hora, con un solo concejal y técnicos que, insisto, no avalaron el proceso.

En tercer lugar, creemos que Gandia va a perder el control de una herramienta que ha sido útil para el comercio local. Los aparcamientos municipales han servido para ofrecer bonos y apoyar la actividad comercial de la ciudad. Si alguien cree que una empresa privada va a pagar 19 millones de euros en diez días y mantener las tarifas sin subir durante 25 años, no es realista. Eso no se lo cree nadie. De hecho, en el propio informe se reconoce que habrá un incremento importante de tarifas en los próximos años, porque se pierde el control del servicio.

Esto hará que aparcar en Gandia sea más caro, que se perjudique el comercio de proximidad frente a las grandes superficies de la periferia, y que además no se reduzca la deuda, sino que aumente. Se está entregando un servicio público a una empresa privada a cambio de un ingreso inmediato de 19 millones de euros, pero perdiendo ingresos estables durante 25 años. Podrían hacerlo de otra forma: mantener la gestión externalizada pero con canon anual, como el resto de contratas. Es decir, ingresar cada año 800.000 o un millón de euros y destinarlos al presupuesto municipal.

Pero no. Se quiere dinero ahora. 19 millones ahora. Porque vienen elecciones. Y eso permite hacer más fiestas, limpiar más calles o poner más jardineras, como si los vecinos solo merecieran mejoras en campaña electoral.

También se argumenta que es para acabar el Sanxo Llop o recuperar la concesión del parking de República Argentina. Pero eso es falso. Se puede hacer igual sin vender patrimonio. Han tenido 12 años para acabar Sanxo Llop y no lo han hecho. La prioridad del gasto está en otra parte.

  • “Ací falta gestió” ya es una seña de identidad del Partido Popular. ¿Dónde cree que falta más gestión, en los grandes proyectos o en el día a día de la ciudad?

Creo que se dedican simplemente a vender propaganda. Han descuidado desde los asuntos más básicos hasta la gestión de los grandes proyectos. Y todo es igual de importante.

Somos una ciudad turística, de servicios y comercial. Que Gandia tenga las calles sucias no lo digo yo, es una realidad que cualquiera puede comprobar al salir a la calle. Yo traslado lo que me dicen los vecinos.

Me encantaría decir que Gandia está limpia, pero estaría mintiendo y faltando al respeto a los ciudadanos. En cualquier barrio se repite lo mismo: falta de limpieza, falta de seguridad y problemas graves de movilidad, especialmente en aparcamientos y tráfico.

Y en cuanto a los grandes proyectos, son fundamentales porque la ciudad tiene que avanzar. Una ciudad que compite con otras de su entorno no puede quedarse atrás.

¿Por qué Gandia no tiene un acceso directo a la autopista, cuando otros municipios sí lo tienen? ¿Por qué no hemos avanzado en instalaciones deportivas en los últimos 12 años? ¿Por qué hemos renunciado a grandes eventos que antes se celebraban en verano? ¿Por qué la playa de Gandia no está abierta todo el año?

Vuelvo a la pregunta inicial: ¿qué proyecto de José Manuel Prieto ha visto la luz desde que es alcalde? Ninguno. Por tanto, la falta de gestión es un sello de identidad de este gobierno.

Un alcalde no puede escudarse en la bonhomía o en la moderación para no gestionar. Un alcalde está para tomar decisiones. Cuando hay un liderazgo débil en la ciudad, porque está tutelado por Alfredo Boix y por José Manuel Orengo o por otros intereses fuera de Gandia, la ciudad se va apagando poco a poco.

Vivir de la propaganda hace que no se gestione. Un gobierno debe gestionar, resolver y después comunicar lo que ha hecho, no al revés.

  • La inseguridad es una denuncia recurrente de su partido. ¿Cómo valora las medidas anunciadas por el gobierno, como la policía de barrio o las nuevas cámaras?

A mí, como responsable público, me gusta hablar con datos. Y los datos del Ministerio del Interior, no de forma puntual sino como tendencia, indican que en Gandia los delitos han aumentado un 11% en los últimos dos años, especialmente los que se producen en la vía pública: hurtos, robos o robos con intimidación.

Esto es fruto de decisiones políticas que han supuesto recortes en la plantilla de la Policía Local, no solo en número de agentes, sino en presencia efectiva en la calle. Se ha eliminado la unidad motorizada, lo que reduce la capacidad de respuesta rápida ante incidencias. También se ha eliminado la figura del policía de proximidad o de barrio tal y como se conocía, que estaba mañana y tarde.

En verano, cuando hace falta más policía en la playa de Gandia, en lugar de reforzar la plantilla se reubica a los agentes de barrio. El verano pasado, zonas como el Grau, el centro histórico o Corea se quedaron sin policía de proximidad porque esos agentes fueron destinados al servicio en la playa.

Además, se está cerrando el retén de la Policía Local en el Grau y la playa, que antes tenía servicio 24/7, y se están destinando agentes a tareas administrativas en lugar de estar en la calle. Creemos que es un error, y ese error tiene consecuencias directas en la seguridad ciudadana.

Pero más allá de los datos, yo hablo con la gente en la calle. Me cuentan casos de ocupaciones, robos en el centro histórico o intentos de hurto en viviendas. No son fantasías, son realidades. Hay vecinos que lo están pasando mal, que han sufrido ocupaciones y que están preocupados. Por eso yo no me quedo en la queja, me quedo en la propuesta. El alcalde tiene desde agosto del año pasado cinco propuestas encima de la mesa para sentarnos y consensuar, una de ellas sobre seguridad ciudadana.

¿Qué proponemos? Una oficina antiocupación, como existe en otros municipios, incluso gobernados por el Partido Socialista. En Valencia está funcionando muy bien, ofreciendo atención, asesoramiento y defensa jurídica a los afectados.

También proponemos recuperar la unidad motorizada, restablecer la policía de proximidad como estaba antes y cubrir los puestos intermedios de la RPT de la Policía Local, especialmente oficiales, que son quienes organizan el trabajo.

Y, sobre todo, más mano dura. No me duele decirlo ni me da miedo decirlo. Con mi gobierno habrá mano dura: vamos a controlar quién viene a Gandia y quién no, y quien venga a delinquir se irá.

Para eso es necesario que la ordenanza del padrón incluya filtros y controles reales. Si no controlas quién entra en tu casa, se te cuela todo el mundo. Aquí queremos gente que venga de forma honrada a ganarse su proyecto de vida, venga de donde venga.

  • En materia de vivienda, el Ayuntamiento ha anunciado medidas, pero también se habla de retrasos en las promociones públicas por parte de la Generalitat. ¿Cuál es su postura?

La vivienda es mi principal preocupación y ocupación. Estamos trabajando de forma profunda, tanto desde el Consell como desde el Partido Popular de Gandia, para gestionar lo que tenemos y, sobre todo, ofrecer un proyecto de futuro a jóvenes y familias que hoy no pueden acceder a una vivienda.

Desde el Consell, dentro de nuestras competencias, estamos cumpliendo con nuestra palabra. Hemos pasado de ocho años del gobierno del Botànic en los que no se hizo ninguna vivienda pública en Gandia —ni Diana Morant, ni José Manuel Prieto, ni Ximo Puig, ni Moncofa hicieron ninguna— a una situación completamente distinta.

En esta legislatura ya hay en marcha una promoción de 80 viviendas en construcción, dos licitaciones más de 61 viviendas cada una que se adjudicarán en breve, y una cuarta promoción en preparación. En total, en esta legislatura tendremos 226 viviendas públicas entre construidas y en construcción. Esto supone una inversión íntegra de la Generalitat Valenciana, unos 8 millones de euros en la primera promoción. El balance es evidente: cero frente a 226.

En el ámbito local, el gobierno municipal prometió convertir locales comerciales en viviendas en el primer año de legislatura. Decían que sería cuestión de semanas. Han pasado casi tres años y no se ha hecho nada.

También prometieron modificar la densidad del plan general para facilitar más vivienda. Tampoco se ha hecho. Y prometieron una mesa sectorial de vivienda con todos los grupos políticos, pero no nos han convocado. Desde agosto tienen un pacto por la vivienda encima de la mesa y sigo esperando una llamada para poder sentarnos. Por tanto, hay una administración que actúa con hechos y otra que hace oposición en un tema que debería unir a todos.

  • ¿Por qué cree que se ha deteriorado tanto el clima político en Gandia?

Yo noto al Partido Socialista extremadamente nervioso. Las encuestas no les acompañan, pero ese no es mi problema.

La ciudadanía quiere que hablemos y defendamos nuestras posiciones. A mí no me gusta el insulto ni la palabra gruesa. Puedo ser vehemente defendiendo mis ideas, pero jamás insultaré a un adversario político ni permitiré ataques personales o machistas.

La confrontación de proyectos es legítima, pero siempre con respeto. Desde nuestro lado no habrá insultos ni faltas de respeto.

  • ¿Cree que es posible un cambio político en 2027 en Gandia?

Estoy convencido. Se percibe en la calle. Hay un contexto nacional, pero sobre todo un contexto local que está conectando con las necesidades reales de Gandia: vivienda, seguridad, infraestructuras y desarrollo económico.

Queremos una Gandia para todos, no para unos pocos. Y cada vez más personas, incluso votantes tradicionales del Partido Socialista, nos dicen: “Víctor, queremos cambio”. Porque sienten que esta etapa está agotada.

  • ¿Será Víctor Soler el número uno de la lista del PP en 2027?

Yo voy a ser el próximo alcalde de Gandia.

  1. Si el cambio es que cuando alguien en las redes sociales fundamenta con argumentos reales las intervenciones suyas en sus perfiles, y éste nos bloquea, pues mal vamos. Eso no es democrático y no estamos aquí para ser aplaudidores seriales. Y no soy socialista, por las dudas.

  2. «La auditoría relativa al ejercicio 2024 oculta la cifra de contrataciones de personal laboral temporal sin permiso de Hacienda y aflora un incremento de 2.591 trabajadores en el sector público lo que supone un aumento de gasto de 62 millones de euros»
    Información de hoy en un diario digital respecto al gobierno de Mazón.
    ¿Algo que decir? ¿O el PP sigue defendiendo su gestión? Esto es el cambio.

  3. Un partido que alardea de «cambio» y que en el Congreso de los Diputados vota a toda mejora que NO junto a VOX. No aplican la ley de vivienda, no quieren aumentos de salarios, no dan solución al problema de los alquileres, precarizan la educación y la salud con listas de espera del Tercer Mundo. Privatizan la sanidad. Quitan las guardias médicas de los barrios como existía hasta 2023. Quitan el abono reducido en el Cercanías para los viajeros de Gandía. ¿Eso es el CAMBIO? No, gracias.

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