El Ayuntamiento de Gandia ha completado la fase técnica para la licitación del nuevo contrato de transporte público urbano, un servicio que marcará la movilidad del municipio durante los próximos quince años. La concejala de Movilidad, Lydia Morant, y la primera teniente de alcalde, Alícia Izquierdo, han anunciado la elevación a comisión del Proyecto del Servicio, el Estudio de Viabilidad y la resolución de alegaciones tras el periodo de exposición pública.
El nuevo modelo mantendrá una flota 100 % eléctrica, mayor tecnología y una notable mejora de las frecuencias. Tras las aportaciones ciudadanas, la aportación municipal anual se ha actualizado de 366.000 a 380.420 euros para financiar las nuevas prestaciones. El objetivo del equipo de gobierno es que el nuevo contrato se licite y entre en funcionamiento en el primer semestre de 2027.
Entre las principales novedades destaca la implantación de una línea lanzadera directa entre la estación de Renfe y el Hospital Universitari Francesc de Borja, que prestará servicio también a la zona comercial, al polígono Benieto y, los domingos, al cementerio. La estación de tren actuará como nodo central para conectar con el resto de líneas de la ciudad.

Asimismo, el proyecto consolida los transbordos gratuitos entre líneas durante un tiempo determinado para favorecer la intermodalidad. En el apartado tarifario, se crean nuevos títulos sociales para personas con discapacidad, desempleados y familias numerosas —manteniendo las reducciones a estudiantes y jubilados— junto con abonos turísticos de 24 y 48 horas.





De momento son solo promesas como desde hace años.
El transporte público a la playa es una verdadera vergüenza. No está a la altura de ninguna ciudad de Europa.
Una hora y ayer una hora y media para llegar desde Gandía centro hasta la playa. Entre esperas, buses repletos que no paran. Peor que en el tercer mundo.