Cuando llueve con intensidad, el agua pone a prueba la capacidad de las infraestructuras urbanas para recogerla, conducirla y evitar que se acumule en calles y zonas habitadas. En Gandia, varias de estas áreas requieren actuaciones específicas para mejorar el drenaje y reducir el riesgo de inundaciones como las que se vivieron el pasado 19 de octubre.
Para poder dar respuesta a estos problemas, el Ayuntamiento de Gandia cuenta con un «plan de actuación» de infraestructuras con inversiones hidráulicas que combinan grandes infraestructuras, mejoras en la red y herramientas para anticiparse a los episodios de lluvias intensas.
Según el director general de Calidad Urbana y Servicios Básicos de Gandia, Sebas Gálvez, el plan cuenta con un conjunto de actuaciones previstas que ascendería a 11 millones de euros de inversión. Todo este paquete incluye: un nuevo tanque de tormentas en la playa, un depósito de almacenamiento de aguas pluviales en la avenida Ingeniero Navarro Reverter y un sistema de alerta temprana que permitirá anticipar posibles incidencias. Además de intervenciones en Kentucky, Marenys de Rafalcaid y la red de abastecimiento de Marxuquera.
Estos son las inversiones hidráulicas que espera gandia.
Un nuevo tanque de tormentas en la playa
Una de las principales actuaciones se espera que se desarrolle en la zona norte de la playa, junto al hotel Tres Anclas. Allí está prevista la construcción de un nuevo tanque de tormentas con capacidad para almacenar hasta 6.000 metros cúbicos de agua y una inversión superior a los ocho millones de euros.
Este tipo de infraestructura permite retener temporalmente el agua de lluvia cuando las precipitaciones superan la capacidad de evacuación de la red. De esta forma, se busca evitar que todo el caudal llegue de golpe al sistema de drenaje y reducir la presión sobre unas instalaciones que pueden verse desbordadas durante los episodios más intensos.
El nuevo depósito complementará las infraestructuras existentes, como el tanque de tormentas de Clot de la Mota, y aumentará la capacidad de almacenamiento de aguas pluviales en el litoral. Se trata de una de las inversiones de mayor volumen económico dentro del plan hidráulico previsto para Gandia.
Almacenar el agua para evitar acumulaciones en la avenida Navarro Reverter
Otro de los puntos de actuación será la avenida Ingeniero Navarro Reverter, una zona donde se producen problemas de acumulación de agua cuando llueve con intensidad. La solución prevista pasa por construir un depósito a cielo abierto, con un presupuesto de 825.000 euros y capacidad para almacenar hasta 5.000 metros cúbicos.
La infraestructura permitirá retener parte del agua durante los episodios de lluvia intensa y aliviar temporalmente la presión sobre la red de drenaje. La actuación se plantea como una medida para reducir el riesgo de inundaciones mientras se desarrollan las soluciones estructurales previstas para esta zona.
Junto al tanque de tormentas de la playa, este depósito representa una de las intervenciones destinadas a aumentar la capacidad de respuesta de la ciudad cuando se registran precipitaciones abundantes en poco tiempo.
Anticiparse a las lluvias antes de que llegue la emergencia
La prevención no depende únicamente de disponer de más espacio para almacenar agua. También resulta fundamental detectar con antelación cuándo puede producirse una situación de riesgo y contar con información suficiente para activar los protocolos de emergencia.
Con este objetivo, Gandia prevé poner en marcha a principios de 2027 un sistema de alerta temprana ante inundaciones, que ya se anunció en noviembre de 2025, con una inversión de 881.700 euros.
El proyecto incorpora una plataforma de predicción meteorológica que integrará información procedente de pluviómetros, estaciones meteorológicas, sensores y el radar de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). La combinación de estos datos permitirá realizar un seguimiento de las precipitaciones y anticipar posibles crecidas, con el propósito de facilitar una respuesta más rápida de los servicios de emergencia.
Intervenciones en Kentucky y los Marenys de Rafalcaid
El plan también incluye actuaciones en puntos concretos de la red de saneamiento. En la zona de Kentucky se llevará a cabo una primera fase de impermeabilización de los colectores, con una inversión superior a los 100.000 euros.
La intervención se centrará en mejorar el estado de estas conducciones y forma parte de los trabajos previstos para mantener y mejorar el funcionamiento de la red. En paralelo, se realizarán estudios para analizar posibles actuaciones en distintos puntos de los Marenys de Rafalcaid, especialmente en el entorno de la calle del Timó.
En este último caso, los estudios servirán para evaluar las necesidades de la zona y determinar qué intervenciones pueden resultar más adecuadas. Se trata de una fase de análisis previa a la definición de posibles soluciones concretas.
Renovar las tuberías de Marxuquera para reducir las fugas
Cerca de 500.000 euros se destinarán a mejorar la red de abastecimiento de agua de Marxuquera, mediante la sustitución de los tramos de tubería más deteriorados y parte de la conducción principal que suministra agua a la zona.
El objetivo es reducir las fugas y mejorar el funcionamiento de la red. Aunque esta intervención no está dirigida específicamente a prevenir inundaciones, forma parte de la renovación de las infraestructuras hidráulicas de Gandia y de las actuaciones contempladas para mejorar el servicio.
Inversiones y recibo del agua
«La planificación de las inversiones y la política de tarifas deben tener en cuenta las necesidades de mantenimiento y mejora de la red, así como los recursos necesarios para hacer frente a los episodios climáticos adversos», ha señalado Gálvez. Según las previsiones comunicadas por Gálvez, las inversiones no supondrán un incremento en el recibo para los usuarios. Además, la factura media bajará un euro por bimestre, lo que representa un ahorro de seis euros al año.
El director general ha defendido la necesidad de compatibilizar el coste del servicio para la ciudadanía con los recursos que requiere la conservación de las instalaciones y la ejecución de nuevas obras. «La cuestión es cómo compatibilizar una tarifa adecuada para los usuarios con los recursos necesarios para mantener y mejorar las infraestructuras hidráulicas. Es importante valorar ambas cuestiones en su conjunto», ha concluido.
Las actuaciones previstas combinan, de este modo, nuevas infraestructuras de almacenamiento, sistemas de prevención y mejoras en las redes existentes. Su objetivo común es reforzar la capacidad de respuesta de Gandia ante las lluvias intensas, aunque su alcance dependerá de la ejecución de los proyectos y de la puesta en funcionamiento de las soluciones previstas.
