La prevención de inundaciones en Gandia pasa por nuevas actuaciones en el barranco de Beniopa. La ciudad cuenta ya con un plan director aprobado definitivamente que establece las intervenciones prioritarias a medio y largo plazo, mientras que un nuevo proyecto valorado en un millón de euros se ha presentado al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico con el objetivo de conseguir financiación europea.
La próxima actuación se centra en el entorno del polígono industrial Alcodar y del IES Tirant lo Blanc, un punto en el que las características del cauce pueden dificultar la evacuación del agua durante episodios de lluvias intensas. El proyecto forma parte de la planificación recogida en el documento director, que analiza el barranco desde Marxuquera hasta su desembocadura en el Grau y establece las prioridades de intervención.
La concejala de Medio Ambiente, Sostenibilidad y Emergencia Climática, Alícia Izquierdo, ha destacado que las actuaciones responden a una estrategia a largo plazo. «No estamos hablando de actuaciones aisladas ni de improvisaciones. Tenemos una planificación que identifica los puntos más vulnerables del barranco, establece las prioridades y determina las intervenciones necesarias. El nuevo proyecto de Alcodar es un paso más en esa hoja de ruta que nos debe permitir continuar reduciendo el riesgo de inundaciones en Gandia», ha explicado.
Alcodar, uno de los puntos prioritarios
En esta zona, el agua procedente del tramo urbano canalizado llega con velocidad elevada a un sector donde el barranco se estrecha y recupera un cauce natural de tierra. Según el análisis recogido en el plan director, esta transición puede dificultar la evacuación del agua y provocar desbordamientos o retornos hacia los tramos situados aguas arriba, con el consiguiente riesgo para las instalaciones industriales y los espacios próximos.
La intervención prevista pretende mejorar el funcionamiento hidráulico del cauce y la seguridad del entorno. También permitirá avanzar en la continuidad de los itinerarios peatonales y ciclistas y en la integración paisajística de este tramo.
El proyecto da continuidad a las obras de renaturalización y mejora hidráulica desarrolladas anteriormente, que contaron con una inversión de 3,5 millones de euros procedentes de la Fundación Biodiversidad, dependiente del Ministerio, y de los fondos europeos Next Generation.
La primera balsa ha retenido hasta 36.000 metros cúbicos
Una de las infraestructuras más destacadas de esta primera fase es la balsa de laminación situada frente al colegio Los Naranjos, en la entrada de Beniopa. Integrada en un parque inundable de aproximadamente dos hectáreas, tiene capacidad para retener temporalmente 36.000 metros cúbicos de agua y reducir el caudal que continúa hacia los tramos urbanos.
Las últimas lluvias intensas han permitido comprobar por primera vez su funcionamiento durante un episodio meteorológico importante. Según ha explicado Izquierdo, la balsa respondió correctamente y contribuyó, junto con otras actuaciones hidráulicas, a reducir los efectos de las precipitaciones en la ciudad.
«No se trata de sacar pecho ni de pensar que el problema está resuelto. Sabemos que el riesgo cero no existe y que todavía tenemos muchas actuaciones pendientes. Pero sí podemos afirmar que invertir en prevención funciona y que las decisiones que tomamos hoy pueden evitar consecuencias mucho más graves en el futuro», ha señalado la concejala.
Dos nuevas balsas para reforzar la protección de Gandia
El plan director contempla otras dos balsas de laminación, que completarían el sistema iniciado con la infraestructura de Beniopa. Una se ubicaría en el entorno del Parc de l’Oest, también a la entrada de Beniopa, y permitiría recoger parte del agua procedente de los barrancos de la zona de la Falconera. La propuesta combina la función hidráulica con la creación de un nuevo espacio verde de uso público.
La otra está prevista en el área del Cigró, en Marxuquera, donde confluyen aportaciones de agua del entorno del Mondúver y la Falconera. Sería la mayor de las tres infraestructuras y permitiría retener parte del caudal antes de que llegara a los sectores más próximos a la ciudad.
El documento también identifica como ámbitos estratégicos la desembocadura del barranco y los sectores de Alcodar y el Parc de l’Oest. En la desembocadura, en el Grau, ya se han ejecutado trabajos de ampliación de la sección hidráulica, retirada de cañas invasoras, recuperación de vegetación y creación de un itinerario para peatones y bicicletas.
El plan director organiza las futuras intervenciones en cuatro tramos: Marxuquera Alta, Marxuquera Baixa, el tramo urbano y la zona de marjal y desembocadura. Además de reducir el riesgo de inundaciones, establece medidas para recuperar los ecosistemas, favorecer la vegetación autóctona y mejorar la conexión de este corredor natural con los barrios y el entorno rural.
La ejecución de las próximas fases dependerá de la obtención de financiación. Izquierdo ha insistido en que la recuperación del barranco requiere continuidad durante los próximos años y la colaboración de otras administraciones para desarrollar las actuaciones previstas.
