Luis García Montero: una lección de democracia en el corazón de Gandia

Luis García Montero: una lección de democracia en el corazón de Gandia

La tarde de de este jueves no fue una más en el calendario cultural de Gandia. El Teatre Serrano se vistió de gala para recibir a Luis García Montero, poeta, catedrático y director del Instituto Cervantes, quien protagonizó la octava edición de un ciclo, ‘Gandia Pensa’, que en apenas un año de vida ha logrado una resonancia excepcional en el panorama intelectual nacional. Bajo el título La responsabilidad con la palabra, García Montero mantuvo una conversación fluida y necesaria con la comisaria del certamen, Àngels Gregori, centrada en la urgencia de restaurar la calidad democrática y defender el pensamiento crítico como el último refugio frente a la polarización que asfixia el debate público.

Durante el encuentro, el escritor granadino desgranó con lucidez las amenazas que acechan a las sociedades abiertas, alertando sobre cómo el neoliberalismo tradicional está derivando hacia formas inéditas de dictadura impulsadas por élites económicas que pretenden imponer, sin ambages, la ley del más fuerte. Frente a esta inercia, García Montero reivindicó la cultura como un espacio de conciencia esencial para meditar sobre el significado real de conceptos que hoy parecen vaciarse de contenido. Para el director del Cervantes, la libertad no puede entenderse sin el respeto absoluto a la diversidad y la convivencia, un principio que choca frontalmente con los discursos autoritarios que buscan sustituir la igualdad ciudadana por una homologación gris y uniforme.

La crónica de la jornada también dejó espacio para la geopolítica y el papel estratégico de la lengua. García Montero defendió con firmeza el proyecto europeo como un espacio de diálogo nacido de las cenizas de los conflictos del siglo pasado, advirtiendo contra el auge de la extrema derecha y los intentos de fragmentación política que amenazan la estabilidad del continente. En este sentido, situó a España como un puente fundamental con Latinoamérica, insistiendo en la necesidad de fortalecer la comunidad hispanohablante desde la cooperación horizontal, lejos de cualquier tentación imperialista, y con la ambición de convertir el español no solo en el vehículo de la gran literatura, sino también en una lengua puntera para la ciencia y la tecnología.

Desde la esfera local, el alcalde de Gandia, José Manuel Prieto, quiso subrayar la trascendencia de esta cita para una ciudad que aspira a proyectarse internacionalmente como un referente de creación y conocimiento. Prieto recordó que la presencia de García Montero no solo honra a la ciudad, sino que refuerza el objetivo fundacional de ‘Gandia Pensa’: ofrecer a la ciudadanía herramientas críticas para afrontar los retos contemporáneos desde la reflexión y la acción. El primer edil vinculó este impulso con el legado histórico de la ciudad, referente indiscutible del Siglo de Oro valenciano, y destacó la importancia de la colaboración iniciada con el Instituto Cervantes para situar a Gandia a la altura de las grandes capitales culturales del mundo.

Antes de que las luces del teatro se encendieran y el debate se trasladara a las calles, Luis García Montero cumplió con el protocolo institucional en el Ayuntamiento de Gandia. Recibido por el alcalde y los concejales Balbina Sendra y Jesús Naveiro, el poeta dejó su impronta en el Libro de Honor de la ciudad, sellando así una jornada en la que la palabra volvió a ser, como en los mejores tiempos de los clásicos gandienses, el eje vertebrador de la convivencia y el progreso.

Con este encuentro, ‘Gandia Pensa’ se consolida tras un año de trayectoria como un foro imprescindible por el que ya han pasado figuras de la talla de Theodor Kallifatides o Manuela Carmena, demostrando que el pensamiento es, hoy más que nunca, un bien de primera necesidad.

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