Queda poco menos de un año para que Gandia vuelva a enfrentarse a las urnas y José Manuel Prieto encara ese horizonte convencido de que la ciudad atraviesa un momento decisivo. Entre obras en marcha, proyectos todavía por culminar y retos tan complejos como la vivienda o la movilidad, el alcalde reivindica una legislatura centrada en la transformación de la ciudad y en las oportunidades para sus vecinos. En esta entrevista, repasa los avances logrados desde 2023, responde a las críticas de la oposición y dibuja la Gandia que imagina para los próximos años. Una ciudad que, asegura, ha recuperado «más orgullo de ciudad», en la que «las personas son lo más importante» y para la que cree haber «sentado las bases para que llegue el mejor momento de Gandia».
- Si tuviera que decir tres cosas que hoy son mejores en Gandia que en 2023, ¿cuáles serían?
Lo primero, la capitalidad y el liderazgo de la ciudad en forma de un proyecto muy claro, de un rumbo muy claro y de unas prioridades que hemos trazado para Gandia, de avance y de transformación a mejor de los proyectos de vida y de las oportunidades de los ciudadanos y de las empresas.
Esto se ha traducido en mejores equipamientos e infraestructuras, una mejora muy clara del espacio público y de todos los indicadores económicos. Todos los indicadores económicos de Gandia son mejores, y eso también permite avanzar. Además, está el orden económico del Ayuntamiento de Gandia, con una reducción muy clara de la deuda y menos impuestos. Son 102 millones de euros menos de deuda.
Creo que también es un avance social poder hacer transformaciones en el espacio público, pero sobre todo transformaciones en las personas, en sus proyectos de vida, en sus derechos, en quienes buscan una oportunidad en Gandia o viven aquí y aspiran a desarrollar su proyecto vital. Que puedan hacerlo porque el Ayuntamiento ya no es un problema, sino parte de una solución y de un proyecto de ciudad que creo que ha recuperado el orgullo de Gandia y que, sobre todo, ha sentado las bases para que llegue el mejor momento de la ciudad.
- En campaña dijo que solo iban a prometer lo que podían cumplir y pagar. De las 353 propuestas que hicieron en 2023, ¿cuáles son las promesas que hoy sí puede decir que se han cumplido?
Todos los grandes proyectos de infraestructuras de la ciudad, especialmente los estratégicos: la transformación del puerto, la nueva mirada de la ciudad al mar, los planes de sostenibilidad turística, los planes de humanización de plazas y calles, el Gandia Arena, las delegaciones de competencias que nos han permitido hacer institutos y colegios. El Ausiàs March y el Palacio de Justicia se han estrenado esta legislatura, y todos los equipamientos públicos se han puesto en marcha.
Pero también los planes que hablan de las personas. Hemos incidido mucho en que, si el mejor tiempo de Gandia suponía una transformación, como está suponiendo, desde el punto de vista de las inversiones y las oportunidades, tan importante era que la ciudad avanzara y tener un espacio público que trabajara los valores del respeto y la convivencia como apostar porque las personas fueran lo primero y lo más importante.
Yo siempre he dicho: Gandia en primer lugar, pero las personas, lo más importante. Y ahí, todos los planes que tienen que ver con la salud mental, la salud pública o la soledad no deseada, que nos han convertido en una ciudad referente, han podido ponerse en marcha esta legislatura.
Me siento particularmente orgulloso de que no perdamos la mirada sobre los proyectos de vida, los anhelos y los problemas de los ciudadanos. Al contrario, los miramos de frente y tratamos de darles una solución.
- La vivienda es un asunto de plena actualidad y siempre la define como la «prioridad de prioridades». ¿Qué ha cambiado realmente desde que empezó en 2023 hasta ahora en materia de vivienda?
Gandia tiene un plan propio; otras ciudades no. Yo no comprometí en ese plan resultados inmediatos porque el problema es muy complejo, escapa de lo local y no es una competencia municipal, pero sí es una responsabilidad que desde los ayuntamientos contribuyamos a solucionarlo o, al menos, a sentar las bases para que los condicionantes del mercado puedan favorecer la movilización de vivienda nueva, la incorporación de viviendas al régimen de alquiler y, desde luego, garantizar una vivienda que es la prioridad de prioridades.
Nosotros hemos dado dos pasos adelante con un plan de vivienda propio, con incentivos fiscales —hay rebajas de impuestos—, ayudas directas para cubrir la seguridad en caso de impago, ayudas para la puesta a punto de viviendas que necesitan reformas y también ayudas mediante la adquisición de vivienda pública a través de la compra de inmuebles de Sareb.
Hemos movilizado todo lo que estaba en nuestras manos e incorporado suelo. Gandia no tiene un problema de suelo; al contrario. Hemos puesto parcelas a disposición de la iniciativa privada, cambiando usos y permitiendo tipologías mixtas de vivienda libre y protegida. Además, hemos puesto al alcance de los promotores un catálogo de parcelas municipales en concesión o venta para facilitar la obra nueva.
Y también buscamos acuerdos. Primero con la Generalitat Valenciana. No renuncio a más vías de acuerdo para hacer posible que se construya más vivienda en parcelas compartidas entre Ayuntamiento y Generalitat. Eso es fácil y se puede hacer ya. Y también con la Administración del Estado, a través de una reunión con la empresa pública estatal, para movilizar suelo destinado a vivienda pública.

- ¿Le preocupa al Gobierno local que Gandia pueda convertirse en una ciudad donde sea muy difícil que los jóvenes desarrollen aquí su proyecto de vida?
La retención y atracción del talento debe ser una de las políticas estratégicas de cualquier gobierno, y es una de las nuestras. Debemos dar todos los alicientes posibles para que las personas jóvenes tengan motivos para quedarse y desarrollar su proyecto de vida en su ciudad. No hay nada mejor que poder elegir dónde vivir y poder hacerlo en la ciudad donde has nacido o donde has decidido desarrollar tu proyecto vital.
Es verdad que la estacionalidad condiciona mucho el mercado de la vivienda. Cada ciudad tiene sus particularidades, pero nosotros hemos intentado, con estas medidas, reducir los hándicaps para hacer aflorar viviendas al mercado de alquiler y aumentar la oferta ante una demanda creciente.
No he comprometido resultados a corto plazo. Creo que los políticos no podemos prometer lo que no vamos a cumplir ni generar falsas expectativas en una cuestión tan sensible como la vivienda. Pero sí debemos comprometernos todas las administraciones a buscar soluciones, con una idea básica: que ante retos como este seamos capaces de acordar respuestas concertadas, dialogadas y compartidas.
- Sanxo Llop se presentó también como una gran zona de generación de oportunidades. ¿En qué punto se encuentran ahora los proyectos previstos allí, especialmente los relacionados con la salud mental?
La obra va bien, está al 73 % de ejecución y es estratégica. Además, se está haciendo con una inversión pública de 14 millones de euros del Ayuntamiento, una vez desbloqueada la situación y resueltos los problemas que existían, incluidos algunos litigios.
El Ayuntamiento se convirtió en agente urbanizador e hizo lo que se esperaba de nosotros: urbanizar el espacio y convertirlo en un clúster sociosanitario. Queremos que vengan empresas del sector, que creen puestos de trabajo de alto valor añadido y que generen riqueza y oportunidades laborales para muchas personas.
Ya tenemos sobre la mesa el proyecto del centro de día para diversidad funcional, una inversión pública de cuatro millones de euros. Además, será un proyecto referente porque permitirá dar continuidad educativa a los niños y jóvenes del colegio especial Enric Valor.
También tendremos una residencia y centro de día para personas con problemas de salud mental, además de un hotel. Y puedo comprometer que habrá nuevas inversiones vinculadas al sector sanitario que anunciaremos próximamente. Las que ya hemos presentado serán tractoras de otras nuevas porque así nos lo han trasladado las empresas interesadas en implantarse allí.
- ¿Esos proyectos no han empezado porque todavía tiene que acabar toda la urbanización de Sanxo i Llop?
No. Vamos acompasando la urbanización con la ejecución de las distintas actuaciones. Cada proyecto tiene su propio calendario. En el caso del centro de día, estamos terminando la redacción del proyecto para poder licitar las obras. Y en el caso de la residencia, el inicio de las inversiones privadas es inminente.

- Una noticia reciente: el desbloqueo de la Marina de Gandia. ¿Se podrá ver algo antes de mayo de 2027?
Estoy convencido de que sí. No sé si estará acabado, pero al menos sí muy avanzado, porque tampoco tiene un plazo de ejecución excesivamente largo.
Lo que hemos conseguido es, primero, que la Autoridad Portuaria de Valencia aprobara en su Consejo de Administración la financiación de las obras a través de una entidad bancaria. Lo que hace la Autoridad Portuaria es autorizar la hipoteca sobre la concesión, y eso ya permite disponer de financiación para ejecutar una inversión que ronda los 10 millones de euros.
Por otra parte, al día siguiente el Ayuntamiento concedió la licencia de obras. Es decir, que la construcción del edificio ya puede empezar para dotar de infraestructura, equipamientos y servicios a los usuarios, a los futuros propietarios de amarres y también a los visitantes. A diferencia de las instalaciones anteriores, será una infraestructura abierta a la ciudadanía.
Tendrá una parte dedicada al deporte náutico, que es fundamental y puede convertirse en un elemento tractor de una línea turística capaz de fidelizar visitantes durante todo el año. Pero además contará con servicios de ocio, restauración y hostelería, 268 amarres y generará 50 puestos de trabajo directos, además de unos 200 indirectos durante la fase de construcción.
- Esa mirada de Gandia al mar cuenta con más proyectos: los Tinglados y del centro oceanográfico. ¿En qué punto están? Porque imagino que no se terminarán antes de que acabe esta legislatura.
El Instituto de Investigación en Tecnologías del Mar del CSIC ya está en fase de licitación de las obras. El proyecto está aprobado y esa fase ya está superada. Ahora el CSIC y el Ministerio de Ciencia están licitando la ejecución.
En el caso de los Tinglados, la Autoridad Portuaria está acompasando su actuación con la implantación de este instituto tecnológico, que será un referente y reforzará esa nueva mirada de la ciudad al mar, posicionando también a Gandia en los ámbitos de la investigación, la innovación y la transferencia de conocimiento.
La Autoridad Portuaria está a punto de licitar las obras de los Tinglados. El proyecto ya se ha presentado con todos los detalles y ahora estamos ultimando el convenio que garantizará el mantenimiento de las zonas por parte del Ayuntamiento, mientras que la Autoridad Portuaria invertirá más de seis millones de euros en la regeneración del entorno y la adecuación de los Tinglados para sacarlos posteriormente a concesión.
Antes de las elecciones todo esto estará en obras. Es posible que no esté terminado, pero sí podremos ver una parte muy importante de los proyectos ya en marcha y, en algunos casos, bastante avanzada.
- Otra novedad es el transporte público. Eso sí que verá la luz a principios de 2027.
Sí. El compromiso era que estuviera en marcha dentro de esta legislatura. Dije que no acabaría la legislatura sin un nuevo transporte público, pero administrativamente no es sencillo.
Primero hubo que elaborar la memoria previa, después los pliegos y, por último, asegurar una concesión que supone una inversión de 35 millones de euros a 15 años. Hablamos de entre ocho y diez autobuses eléctricos nuevos, la renovación de las 95 marquesinas, una mejora importante de las frecuencias —pasamos de 40 minutos a entre 15 y 20 minutos—, una red que conectará y vertebrará todos los barrios, integrará Marina y Urbanet, tendrá una lanzadera propia al hospital, conectará mejor la playa y la ciudad y mejorará toda la tecnología para que los usuarios puedan conocer en tiempo real cuándo llega el próximo autobús y pagar con medios digitales.
Es verdad que el billete sencillo subirá ligeramente hasta 1,95 euros, en cualquier caso por debajo de los dos euros que cuesta en ciudades como Valencia o Benidorm. Pero también es cierto que vamos a ofrecer un servicio mucho mejor. Además, baja el precio del abono. Vamos a premiar la fidelización y el uso habitual del transporte público. Quienes dispongan de abono pagarán menos de 14 euros al mes, por debajo de lo que venían pagando hasta ahora.

- También está previsto un cambio en la gestión de los aparcamientos municipales. El concejal Salvador Gregori explicó los motivos y todo lo que suponía la concesión de los parkings, y el PP criticó la medida diciendo que se trata de conseguir dinero antes de las elecciones. ¿Qué opina?
Básicamente, que a diferencia de otros gobiernos municipales —también del de la oposición cuando gobernaba— aquí no habrá un canon destinado a pagar gasto corriente. Los cánones se destinarán a inversión, fundamentalmente a Sanxo Llop. Sanxo Llop es una inversión muy importante, estratégica, pero que no puede comprometer la economía del Ayuntamiento ni generar más deuda.
Los ciudadanos tienen una garantía por mi parte como alcalde: no solo no voy a prometer lo que no pueda pagar, sino que tampoco voy a generar ni un céntimo más de deuda. Al contrario, hemos reducido la deuda en 102 millones de euros.
Y tienen otra garantía: los cánones irán destinados a inversión. No haremos nada que hipoteque ni a esta corporación ni a las futuras, ni a esta generación de gandienses ni a las próximas.
Además, el debate resulta llamativo porque siempre se nos ha pedido que solucionáramos el problema del reequilibrio económico del parking de la República Argentina, que es el único privado. El Ayuntamiento estaba aportando más de un millón de euros al año a la empresa concesionaria. Un millón de euros que, dada la situación económica municipal, podemos destinar a otras necesidades y proyectos.
Con esta operación solucionamos ese problema porque eliminamos el reequilibrio económico y disponemos de un millón de euros más para invertir en la ciudad.
Es decir, con el canon resolvemos el problema del parking de la República Argentina, invertimos en Sanxo Llop y aprovechamos un momento inversor histórico para Gandia, probablemente la mayor etapa de inversiones público-privadas de los últimos tiempos.
- Siguiendo también algunos de los discursos recurrentes de la oposición, está el tema de la inseguridad. El Gobierno ha anunciado medidas como la policía de barrio o más cámaras de vigilancia por la ciudad. Esa percepción de inseguridad, ¿está realmente en los barrios? ¿Qué le dicen los vecinos?
La seguridad es, en gran medida, una percepción. Los datos son datos, y hablan de una gran eficacia policial y de una mayor presencia de efectivos. No solo porque el Ayuntamiento de Gandia ha reforzado los dispositivos, sino también porque trabajamos con la máxima coordinación y eficacia junto a la Policía Nacional, que cuenta con un importante número de efectivos en la ciudad, y junto a la Guardia Civil dentro de las competencias de cada cuerpo.
Mire, nosotros somos una ciudad de orden, y el orden me parece una premisa fundamental. El orden pasa por una buena convivencia y por el respeto, pero también por premiar las conductas cívicas de la inmensa mayoría de ciudadanos y sancionar las incívicas.
Yo no puedo responder por quien decide infringir la ley o delinquir, pero sí debemos garantizar que esa máxima operatividad policial se traslade a todos los ámbitos de la vida de los ciudadanos y hacer valer una premisa que en Gandia se cumple: aquí quien la hace la paga. Quien comete una conducta incívica o un delito es identificado mediante los mecanismos que establece la ley y puesto a disposición de la justicia y de las fuerzas y cuerpos de seguridad.
Nosotros damos respuesta a todos los problemas, también a los de convivencia y civismo. Pero creo que los discursos catastrofistas no son reales y no ayudan a la imagen de la ciudad. De hecho, los agentes económicos y sociales nos piden precisamente que no traslademos una imagen que no se corresponde con la realidad.
En cualquier caso, para reforzar los dispositivos ya existentes, hemos aprobado la licitación de las 38 cámaras de seguridad que estarán instaladas en prácticamente todas aquellas calles donde detectamos problemas de convivencia provocados por quienes han decidido no respetar la ley. Pero ya le aseguro que en Gandia seguiremos haciendo valer el respeto a la ley hasta las últimas consecuencias, siempre con la máxima garantía de protección y libertad para nuestros ciudadanos.

Le he preparado una ronda de preguntas rápidas:
- Decía que el Ayuntamiento está en hora y en orden. ¿Ha costado llegar hasta aquí?
Ha costado mucho. Posiblemente a base de priorizar, de dejar de hacer algunas cosas y de no ser tan ambiciosos como nos hubiera gustado. Pero también de tener los pies en el suelo, que me parece fundamental. Pagar lo que se debe, hacer los deberes y resolver con eficacia, aunque muchos de los problemas fueran heredados y no fueran responsabilidad nuestra.
- ¿Una obra o un proyecto que le obsesione acabar?
Muchos, casi todos. Siempre me preocupa que las obras terminen bien, pero me gustaría darle mucha velocidad a una de las cosas más bonitas que podré hacer como alcalde: el centro de día de diversidad funcional para los jóvenes que finalizan su etapa en el Enric Valor.
- Se ha trabajado en todos los barrios de Gandia, pero ¿hay alguno en el que quede más trabajo pendiente?
Siempre quedan muchas cosas pendientes. Una ciudad es un proyecto inacabado. Y como necesito más tiempo para completarlo, pediré la confianza de los ciudadanos para poder culminar todos los proyectos que hemos puesto en marcha.
Aun así, estamos viviendo el mayor momento inversor de la ciudad por la cantidad de actuaciones realizadas y por todas las que están en marcha. Y les prometo a los ciudadanos que todavía haremos muchas más pensando en ellos.
- Una promesa de 2023 que destacaría porque sí se cumplirá antes de 2027 y que todavía no se ha materializado.
Hay muchas, pero probablemente el Puerto sea una de las más importantes. Estoy convencido de que antes de 2027 estará en una fase de ejecución muy avanzada. Quizá no acabado, pero sí claramente en marcha.
- ¿Y una que probablemente no llegue a tiempo?
Hay algunas cuestiones relacionadas con las infraestructuras que me gustaría ver más avanzadas. No dependen directamente del Ayuntamiento, pero estoy muy preocupado y muy ocupado en conseguir que siga avanzando algo que estaba bloqueado y que hemos logrado desbloquear: la doble vía ferroviaria y la mejora de las comunicaciones, especialmente con Valencia.
Los ciudadanos nos piden todos los días mejores frecuencias y mejor servicio de Cercanías, y también una mejor conexión. Eso es competitividad y futuro para la ciudad.
- Su mayor preocupación a día de hoy.
Las personas, siempre. Y el futuro y el presente de la ciudad en forma de proyección, avance, estabilidad, confianza, oportunidades, inversiones y liderazgo de Gandia.
- ¿Qué tiene Gandia hoy que no tenía en 2023?
Más orgullo de ciudad. Y creo que lo tendrá todavía más en los próximos años.
Si hemos sido capaces de hacer todo esto en un momento de dificultad, imagínese lo que podremos hacer trabajando juntos en los próximos años. También tiene una menor crispación política, aunque la oposición intente lo contrario. Yo garantizaré que aquí no se traslade la crispación de la política nacional o autonómica.
Y, por supuesto, tiene indicadores económicos mucho mejores que los que tenía en 2023.
- Y para acabar: ¿José Manuel Prieto será el candidato en las elecciones de 2027?
No estoy todavía en esa etapa, porque creo que la mejor campaña electoral es trabajar todos los días por tu ciudad. No hay mejor campaña que hacer el trabajo que tienes que hacer.
Pero es evidente que este proyecto de ciudad no está acabado y que necesito más tiempo para completarlo.
