La Guardia Civil ha detenido en Gandia a un hombre de 29 años, de nacionalidad española, acusado de haber realizado presuntamente extracciones por valor de unos 25.000 euros de la cuenta bancaria de una clienta.
La investigación se inició después de que la mujer presentara una denuncia en dependencias oficiales por varias operaciones que no reconocía. Según su declaración, entre el 16 de enero y el 6 de junio se habrían realizado diferentes extracciones de dinero utilizando una tarjeta asociada a su cuenta.
La denunciante explicó a los agentes que había acudido en varias ocasiones a su entidad bancaria para solicitar la baja de la tarjeta y que siempre había sido atendida por el mismo empleado. En una de esas visitas, el trabajador le habría pedido que modificara el PIN de acceso a la aplicación bancaria delante de él. Según la investigación, el empleado habría podido comprobar el nuevo código y acceder posteriormente a la aplicación desde su propio teléfono.
Cuando la mujer regresó a su domicilio e intentó entrar en la aplicación bancaria, comprobó que el PIN que había establecido ya no era válido.
Las retiradas se realizaron en Gandia
Las gestiones realizadas por los investigadores con la entidad bancaria permitieron determinar que las extracciones de dinero se habían efectuado en un cajero de Gandia. Los agentes del Área de Investigación del Puesto Principal de Oliva analizaron las imágenes de seguridad correspondientes a las operaciones denunciadas.
El visionado de las grabaciones permitió identificar al presunto autor de las extracciones, que resultó ser el mismo empleado de la entidad bancaria que había atendido a la denunciante en las diferentes ocasiones en las que acudió a la oficina.
Según la investigación, el detenido habría utilizado presuntamente su acceso a los datos de los clientes para obtener información de la denunciante y solicitar una tarjeta a su nombre, ya fuera en formato físico o virtual a través de la aplicación bancaria. Los investigadores sostienen además que habría tenido acceso al PIN y que no habría procedido a cancelar la tarjeta pese a que la clienta había solicitado su baja.
La Guardia Civil señala que la víctima habría sido seleccionada por su situación personal, al tratarse de una mujer de avanzada edad que vive sola desde el fallecimiento de su marido y que no cuenta con familiares en España.
El hombre fue detenido como presunto autor de un delito continuado de estafa. Las diligencias fueron remitidas a la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Gandía, Plaza número 3.
