El objetivo de la ordenanza es mejorar, regular, y evitar que se depositen residuos en zonas no permitidas, y para que los residuos se gestionen de manera adecuada según la normativa vigente, en beneficio de la conservación del entorno y el territorio. Actualmente, los residuos de la construcción y demolición (RCD) no reutilizados en obras, son abocados a vertederos autorizados de residuos inertes. Una gestión inadecuada de los RCD genera impactos negativos tanto sobre el medio ambiente como sobre el medio socioeconómico.

El vicealcalde y concejal delegado de Urbanismo, Josep Alandete, ha anunciado que la nueva Ordenanza reguladora del control de residuos de la construcción y la demolición ya se encuentra en periodo de exposición pública durante 20 días para que se puedan presentar alegaciones antes de su aprobación definitiva hacia el mes de noviembre de este año.

Con la utilización de áridos reciclados se garantiza la sostenibilidad de edificios e infraestructuras y se fomenta la economía circular, dado que se reduce la cantidad de residuo destinado a vertedero, se minimiza el impacto ambiental de las excavaciones con la sustitución de los áridos naturales por áridos reciclados, y se dispone de material para poner en marcha proyectos de restauración de espacios degradados. Los áridos ya utilizados podrán reciclarse en la construcción mismo donde se generan o irán a una planta de valoración, que los tratará para hacer un material que pueda ser reutilizado en otras construcciones.

Imagen: Àlex Oltra.

“Cuidar nuestro medio natural es luchar por nuestra salud y contribuir en la lucha contra el cambio climático. El destino de los RCD tiene que ser valorizarse para convertirse en áridos reciclados que puedan ser utilizados de nuevo. Por lo tanto, no es una ordenanza más, sino que es un hito importante que incide directamente en la lucha del gobierno local contra el cambio climático, contra la degradación de nuestro medio natural que nos da sentido y nos alimenta. Es una actuación permanente que se quedará en los hábitos de la sociedad e incidirá en las generaciones futuras”.

La ordenanza complementa la obligatoriedad, introducida por Urbanismo el pasado mes de mayo, del uso de áridos reciclados en las obras municipales. De hecho, ese apartado se ha empezado a introducir en todos los pliegos de condiciones del Pla Edificant. Es el caso, por ejemplo, del proyecto de construcción del Ceip Les Foies, en el Grau.

Hay que recordar que, según las Directivas Europeas y, tal como recoge la legislación española y valenciana, el destino de los RCD (residuos de la construcción y la demolición ) tiene que ser valorizarse para convertirse en áridos reciclados para ser usados de nuevo en la construcción o en proyectos de restauración ambiental de minas, canteras o vertederos.

De acuerdo con lo dispuesto en la Directiva 2008/98/CE Marco de Residuos, la Ley 22/2011, de 28 de julio, de residuos y suelos contaminados, el Real Decreto 105/2008, de 1 de febrero, por el cual se regula la producción y gestión de los residuos de construcción y demolición, así como en el Plan Estatal Marco de Gestión de residuos 2016-2022 y con el fin último de agotar la vida útil de los residuos procedentes de la construcción, se establece la obligatoriedad de utilizar áridos reciclados que garantice la sostenibilidad de edificios o infraestructuras.

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