La red de Escuelas Infantiles Municipales de Gandia ultima los preparativos para el inicio del curso 2026-2027, que contará con 408 niños y niñas de entre 0 y 3 años. La incorporación del alumnado comenzará el próximo miércoles, 9 de septiembre, y se realizará de forma progresiva mediante un periodo de adaptación flexible y adaptado a las necesidades de cada menor.
Durante las últimas semanas, especialmente a lo largo de agosto, los centros municipales han aprovechado el periodo sin actividad lectiva para realizar trabajos de limpieza, mantenimiento, reparaciones y adecuación de los diferentes espacios. Al mismo tiempo, los equipos educativos han trabajado en la planificación pedagógica y en la preparación de las aulas y propuestas para el nuevo curso.
La concejala de Educación, Política Lingüística e Infancia, Esther Sapena, ha visitado estos días las diferentes escoletas para comprobar el estado de las instalaciones y los trabajos realizados antes de la llegada de las familias.
«Aunque durante agosto no haya actividad lectiva, detrás hay mucho trabajo para preparar el nuevo curso y para que en septiembre lo tengamos todo a punto. Es un momento importante para planificar, revisar y mejorar, pero también para realizar actuaciones de mantenimiento y adecuación de los centros», ha señalado Sapena.
Una de las novedades que contribuirá a reforzar la atención de las instalaciones es el nuevo contrato de mantenimiento de los colegios públicos de Infantil y Primaria y de las Escuelas Infantiles Municipales, adjudicado este año por 170.009,04 euros. El contrato permitirá mejorar la capacidad de respuesta ante las necesidades cotidianas de los centros y reforzar las actuaciones de mantenimiento preventivo.
Un modelo educativo centrado en los niños
El nuevo curso supondrá también la consolidación del modelo educativo que se está implantando en la red municipal de escoletas. La metodología basada en los rincones sitúa a los niños y niñas en el centro del proceso educativo y busca adaptar los espacios, materiales y actividades a sus ritmos, intereses y necesidades.
«No partimos de cero. Ahora estamos consolidando un modelo en el que creemos y que pone a los niños en el centro. Queremos que los espacios, los materiales y las actividades se adapten a sus necesidades y que las escoletas sean espacios donde puedan crecer y desarrollarse con respeto y autonomía», ha explicado Sapena.
La coeducación continuará siendo otro de los ejes del proyecto educativo, junto con el refuerzo de la participación de las familias en la vida cotidiana de los centros.
«La educación en estas primeras etapas es también una tarea compartida con las familias. Queremos que se sientan parte de la comunidad educativa y que encuentren en las escoletas un espacio de confianza y acompañamiento», ha afirmado la concejala.
Con la llegada de septiembre, las escuelas infantiles municipales afrontan así un nuevo curso con sus instalaciones preparadas y los equipos educativos organizados para recibir de manera progresiva a los 408 alumnos.
«Comenzar un nuevo curso es siempre un momento especial, especialmente cuando hablamos de los más pequeños y de sus familias», ha destacado Sapena, quien también ha agradecido «el trabajo de todas las profesionales de la Red de Escoletas, que durante estas semanas han trabajado para que cuando llegue septiembre los centros estén preparados para volver a abrir las puertas».
