Muere la madre de la duquesa de Gandia: la historia del linaje que todavía conserva el título de los Borja

Muere la madre de la duquesa de Gandia: la historia del linaje que todavía conserva el título de los Borja

Aunque para muchos pueda resultar sorprendente, Gandia todavía tiene una duquesa. El título, que durante siglos estuvo estrechamente ligado a la familia Borja y a la historia de la ciudad, continúa vigente en la actualidad y está en manos de Ángela María de Ulloa y Solís-Beaumont.

La actualidad ha vuelto a poner el foco sobre este histórico linaje tras el fallecimiento, el pasado mes de julio en Madrid, de Ángela de Solís-Beaumont y Téllez-Girón, XVII duquesa de Osuna y madre de la actual duquesa de Gandia. La aristócrata murió a los 76 años y su entierro se celebró en la intimidad, según la esquela publicada por la familia. Este próximo 7 de septiembre, se celebrará la misa funeral a las 20:00 horas en la iglesia de San Francisco de Borja P.P. Jesuitas en Madrid.

Su muerte permite recuperar una historia que, aunque forma parte del pasado nobiliario de Gandia, todavía tiene continuidad en el presente.

De los Borja a los Osuna

El ducado de Gandia tiene una historia que se remonta mucho más atrás que la llegada de los Borja. El título fue creado en 1399 por el rey Martín el Humano a partir del antiguo señorío de Gandia y concedido a Alfonso de Aragón y Foix, con la ciudad como centro del ducado. Durante las décadas siguientes, el título pasó por diferentes miembros de la familia real hasta que, en el siglo XV, llegó a manos de uno de los linajes más conocidos de la historia de Gandia.

Pedro Luis de Borja, hijo primogénito de Rodrigo de Borja —quien posteriormente se convertiría en el papa Alejandro VI—, fue el primer duque de Gandia de la línea hereditaria. El proceso que llevó a su nombramiento se formalizó en 1485, cuando Rodrigo de Borja alcanzó un acuerdo con Fernando el Católico relacionado con el señorío de Gandia para su hijo. Desde entonces, Gandia quedó vinculada durante generaciones a uno de los linajes más conocidos de la historia valenciana.

Los Borja convirtieron Gandia en uno de sus principales dominios y la ciudad quedó estrechamente relacionada con figuras como san Francisco de Borja, IV duque de Gandia y uno de los personajes más destacados de la familia.

Pero el título no permaneció para siempre en manos de los Borja. La falta de descendencia directa en algunas ramas provocó que el ducado pasara a otras casas nobiliarias. En el siglo XVIII, el título llegó a la Casa de Benavente, vinculada a los Pimentel.

El momento clave se produjo en 1771, cuando María Josefa Pimentel, condesa-duquesa de Benavente y duquesa de Gandia, se casó con Pedro de Alcántara Téllez-Girón y Pacheco, IX duque de Osuna. A través de este matrimonio, el ducado de Gandia pasó a integrarse en la Casa de Osuna, junto a otros importantes títulos nobiliarios.

De esta forma, el título que había nacido con los Borja terminó formando parte de una de las grandes casas aristocráticas de España.

Una historia que llega hasta la actualidad

La conexión con Gandia se ha mantenido durante generaciones dentro de la Casa de Osuna. La fallecida Ángela de Solís-Beaumont era hija de Ángela María Téllez-Girón y Duque de Estrada, XVI duquesa de Osuna y también titular del ducado de Gandia.

Cuando su madre murió en 2015, los numerosos títulos vinculados a la familia siguieron diferentes líneas sucesorias. Ángela de Solís-Beaumont heredó el ducado de Osuna y se convirtió en su XVII titular.

El ducado de Gandia, sin embargo, pasó a su hija mayor, Ángela María de Ulloa y Solís-Beaumont, quien recibió en 2016 la Real Carta de Sucesión en el título de duquesa de Gandia, con Grandeza de España, tras el fallecimiento de su abuela.

Así, la actual duquesa de Gandia es precisamente la hija de la mujer fallecida el pasado mes de julio. Su familia mantiene hoy un título cuyo recorrido permite enlazar directamente la historia de Gandia con tres de las grandes casas nobiliarias españolas: los Borja, los Pimentel y los Téllez-Girón de Osuna.

Un título de más de 500 años

La historia del ducado permite entender también hasta qué punto los títulos nobiliarios fueron cambiando de manos a lo largo de los siglos. El ducado de Gandia nació en el siglo XIV con Alfonso de Aragón, pasó a manos de los Borja, pero los matrimonios, herencias y sucesiones entre las grandes familias aristocráticas hicieron que acabara incorporándose a la Casa de Osuna.

El Archivo Histórico de la Nobleza conserva precisamente documentación relacionada con esta sucesión de títulos y con la incorporación del ducado de Gandia al patrimonio de los Osuna.

Más de cinco siglos después de su creación, Gandia continúa teniendo una duquesa. Un título que ya no tiene las funciones políticas o territoriales que tuvo durante la Edad Moderna, pero que mantiene su vigencia dentro de la nobleza española y que sigue estando ligado, por vía familiar, a una de las páginas más conocidas de la historia de la ciudad: la de los Borja.

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