El Ayuntamiento de Gandia ha entrado en la fase final de las obras de recuperación del Camí de l’Horteta, una ambiciosa actuación urbanística y ambiental que abrirá al público en aproximadamente un mes. La concejala de Medio Ambiente, Sostenibilidad y Emergencia Climática, Alícia Izquierdo, junto a la coordinadora general de Urbanismo, Mayte Alonso, han visitado este nuevo corredor verde de un kilómetro de longitud que conectará directamente el barrio de Santa Anna con las faldas del Parque Arqueológico del Castillo de Bairén.
El proyecto ha sido posible gracias a una inversión superior a los 350.000 euros, financiada íntegramente con fondos europeos a través del Plan de Sostenibilidad Turística en Destino, y a la firma de un convenio con los propietarios de la finca de caballos colindante a la fortaleza. La intervención rescata un itinerario histórico que se encontraba infrautilizado y degradado, transformándolo en una vía ciclopeatonal totalmente integrada en el entorno forestal.

Además de garantizar una movilidad sostenible y un acceso seguro y saludable a pie o en bicicleta desde la rotonda del polígono Alcodar, la actuación contempla una profunda regeneración paisajística. Los trabajos incluyen la recuperación de los bancales agrícolas tradicionales, la plantación de nueva vegetación autóctona, la creación de zonas de sombra natural y la instalación de mobiliario urbano para el descanso de los usuarios. Con esto, Gandia no solo amplía su red de espacios verdes, sino que suma un nuevo recurso de turismo cultural y ambiental para conectar el núcleo urbano con su patrimonio histórico más emblemático.
