Gandia rindió ayer por la tarde un multitudinario homenaje cívico a Josep Piera en el Palau Ducal, en un acto cargado de emoción que reunió a centenares de vecinos, representantes institucionales y destacadas figuras del mundo cultural. La ciudad dio así su último adiós al poeta y ensayista, Hijo Predilecto, en una despedida a la altura de su trayectoria y de la huella que deja en la literatura valenciana.

Desde primeras horas de la tarde, el edificio fue recibiendo a ciudadanos que quisieron mostrar su respeto y cercanía a la familia del autor. Los asistentes pudieron firmar en el libro de condolencias habilitado para la ocasión, donde quedaron reflejados numerosos mensajes que evidencian el profundo impacto de Piera tanto en Gandia como en el conjunto de la cultura valenciana. Junto a este espacio, se instaló una imagen del escritor acompañada de algunos de sus objetos personales más reconocibles, como su máquina de escribir, sus gafas y su agenda.
El acto, celebrado en el patio de armas, contó con la ambientación musical del cuarteto de cuerda Kaleiro y con un momento especialmente significativo: la reproducción de la voz del propio Piera recitando su poema “Oda amarga a la mar Mediterrània”.

La ceremonia congregó a una amplia representación institucional. Encabezados por el alcalde de Gandia, José Manuel Prieto, acudieron también la directora general del Libro, el Cómic y la Lectura del Ministerio de Cultura, María José Gálvez, así como diputados nacionales, responsables de la Diputación de Valencia y representantes de entidades culturales, entre ellos la presidenta de la Acadèmia Valenciana de la Llengua. El ámbito literario estuvo igualmente presente con nombres destacados que quisieron sumarse al homenaje.
Durante su intervención, el alcalde agradeció la presencia de las autoridades en unos momentos que calificó como “días de duelo y de tristeza para la ciudad”, subrayando que este acto colectivo está “a la altura de la figura de Josep Piera y del reconocimiento que Gandia siempre le ha profesado”.

Prieto destacó que Gandia “tiene la fortuna de reconocer a sus hijos ilustres en vida”, aunque incidió en la necesidad de rendir tributo también tras su fallecimiento a quienes han contribuido de forma decisiva al desarrollo cultural y cívico. En este sentido, puso en valor la respuesta ciudadana, que definió como “muy considerable y multitudinaria”, reflejo del agradecimiento hacia una trayectoria que deja “una huella imborrable e inolvidable”. Asimismo, definió al escritor como “uno de los referentes más importantes de las letras valencianas”.
Por su parte, María José Gálvez explicó que el Ministerio de Cultura quiso estar presente para acompañar tanto al Ayuntamiento como a la ciudadanía en este homenaje público. Según señaló, se trata de reconocer “una figura de la literatura y de la poesía en mayúsculas como ha sido Josep Piera”, que “ha dignificado y ha iluminado nuestra lengua y nuestras letras”. La responsable ministerial también expresó su emoción personal por participar en el acto y agradeció al consistorio la posibilidad de sumarse a este reconocimiento institucional.

Nacido en Beniopa en 1947, Josep Piera desarrolló una sólida trayectoria literaria que abarcó la poesía, la narrativa y el ensayo. Su obra, profundamente vinculada al paisaje mediterráneo y marcada por su compromiso con la lengua y la identidad valenciana, lo consolidó como una figura imprescindible de las letras en valenciano.
A lo largo de su carrera recibió numerosos reconocimientos, entre ellos el nombramiento como Hijo Predilecto de Gandia, símbolo del estrecho vínculo entre el autor y su ciudad. Con su fallecimiento, Gandia pierde a uno de sus grandes referentes culturales, aunque su legado literario y humano perdurará como testimonio de su talento y de su compromiso con la cultura.

