El pleno del Consell ha aprobado este viernes la renovación de José Manuel Prieto como vocal del Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria de València. La decisión ratifica su continuidad en el órgano de dirección del organismo que gestiona los puertos de València, Sagunto y Gandia, y refuerza la presencia institucional vinculada a la ciudad en uno de los principales nodos logísticos del Mediterráneo.
El nombramiento se produce tras el acuerdo adoptado por el gobierno autonómico, que mantiene así a Prieto como representante en el consejo de la Autoridad Portuaria de València. La institución es responsable de la gestión y planificación de infraestructuras portuarias estratégicas para la economía valenciana, entre ellas el puerto de Gandia.
Tras conocerse la decisión, Prieto ha trasladado públicamente su agradecimiento al presidente de la Generalitat por la confianza depositada. Según ha señalado, “la colaboración entre instituciones, por encima de opciones partidistas, es clave para avanzar y trabajar juntos por los intereses de Gandia”.
En este sentido, también ha destacado la importancia de mantener la cooperación institucional para impulsar proyectos vinculados al puerto. “Continuamos trabajando, codo con codo, con la presidenta de la Autoridad Portuaria de València, Mar Chao, en los diversos proyectos estratégicos que están transformando el puerto”, ha afirmado.
La continuidad del primer edil en el consejo coincide con el impulso de diversos proyectos vinculados al puerto de Gandia en los que participa la APV. Entre ellos se encuentran la remodelación del entorno de los tinglados del puerto, una actuación que busca abrir el recinto portuario a la ciudad con zonas públicas y espacios urbanizados; el futuro Centro de Investigación en Tecnología para las Ciencias del Mar, impulsado por el Instituto Español de Oceanografía y el CSIC sobre terrenos cedidos por la APV; y el desarrollo de la Nueva Marina de Gandia, una infraestructura náutica orientada al turismo y la actividad deportiva. Estas iniciativas forman parte de la estrategia de integración puerto-ciudad y de impulso de la denominada economía azul en la ciudad.

