Las obras de prolongación de la carretera CV-605, conocida como Natzaret-Oliva, ya están en marcha y permitirán resolver uno de los principales problemas de movilidad del entorno del Molí de Santa Maria. La actuación, que finalizará previsiblemente en 2026, supondrá una mejora directa en la seguridad vial y en la calidad ambiental de la zona.
El proyecto, impulsado por el área de Carreteras de la Diputación de València, permitirá completar el acceso viario al barrio y eliminar el paso de vehículos pesados por calles residenciales y rurales, una situación que había sido objeto de quejas vecinales durante años.
La intervención es fruto de un convenio de colaboración entre la Diputación y el Ayuntamiento de Gandia, mediante el cual el consistorio se ha encargado de la redacción del proyecto y de la adquisición de los terrenos necesarios, mientras que la institución provincial asume la ejecución de las obras.
El alcalde de Gandia, José Manuel Prieto, ha valorado el inicio de los trabajos como “una muy buena noticia” y ha subrayado que “pasamos de las palabras a los hechos y cumplimos con una reivindicación histórica de nuestros vecinos”. En este sentido, ha destacado que la nueva infraestructura permitirá retirar el tráfico pesado del Grau y del Molí de Santa Maria y que “permitirá atraer nuevas inversiones al mejorar las comunicaciones con el Grau y la playa”.
Las obras cuentan con una inversión de 2,8 millones de euros y un plazo de ejecución estimado de diez meses. El trazado incluye una nueva rotonda y un tramo de carretera que conectará directamente con el Molí de Santa Maria, evitando el paso de camiones por el núcleo urbano.
Desde el Ayuntamiento se destaca que, una vez finalizada la actuación, el nuevo vial pasará a ser de titularidad municipal, reforzando así una infraestructura clave para el desarrollo equilibrado de la ciudad.

