La octava edición del Pirata Beach Festival vuelve a Gandia con 57 grupos repartidos en cuatro escenarios. Así pues, esta edición cuenta con un amplio dispositivo de seguridad y un conjunto de medidas para hacer frente a la alerta roja por altas temperaturas decretada durante los días de celebración del evento.
La organización y las administraciones implicadas han acordado retrasar hasta las 13.00 horas la apertura de la zona de acampada y posponer una hora el inicio de los conciertos de la primera jornada. De este modo, las puertas del recinto abrirán a las 19.30 horas y la primera actuación comenzará a las 20.30 horas.
Como principal novedad de esta edición, el festival incorporará un Punto de Sumisión Química, donde habrá pulseras centinela, tapas protectoras para vasos y atención inmediata ante cualquier sospecha relacionada con este tipo de delitos.
Además, se han revisado los protocolos sanitarios y de emergencia previstos para el festival y se ha verificado el funcionamiento de las fuentes de agua distribuidas por el recinto. Entre las medidas adoptadas también figuran el reparto de fruta fresca, la instalación de zonas de sombra tanto en la acampada como en el espacio de conciertos y la difusión de recomendaciones preventivas para minimizar los efectos de las altas temperaturas entre el público.

El operativo contará con la participación de Policía Local, Policía Nacional, Guardia Civil, servicios sanitarios y personal de la organización, además de distintos departamentos municipales. Durante los días del festival se reforzará la presencia policial de forma permanente y se habilitará un dispositivo específico para regular el tráfico en el entorno del polígono Benieto.
En materia de prevención, el recinto volverá a disponer de un camino iluminado entre la zona de acampada y los escenarios, además de un Punto Violeta y un Punto Arcoíris destinados a la atención e información ante posibles agresiones sexuales, violencia de género y casos de LGTBI-fobia.
