Hay amantes de coches a los que les gusta conducir y posar junto a un Ferrari o un Rolls-Royce. Puli siente esa misma sensación con su KOMA, una máquina que enfría las castañas, tartas y pasteles de las que todo el mundo habla en Gandia y más allá. Parte de culpa del nuevo eco la tiene Lara Aparisi, licenciada en Comercio y Marketing, que en tiempos de confinamiento proyectó las obras dulces de su padre en Instagram. 

En la Pastelería S. Aparisi (Carrer Rafelcofer, 20) se respira dulce y familia desde 1988. Puli es mucho más que una marca de castañas heladas. Es el apodo de un trabajador que, lejos de permanecer inmóvil o dar un paso atrás en tiempos de crisis (no solo la del Covid-19), ha decidido darlo hacia delante. Entre los manjares más demandados la castaña de oreo, la tarta de tres chocolates con base de crujiente de avellana y la tarta de turrón. Pero hay mucho más; basta echar un vistazo a la tentación en las redes sociales.

“Hice un cursillo de pastelería en Valencia y aprendí cómo hacer castañas heladas. En Gandia éramos cuatro los que las empezamos a hacer y ahora solo quedo yo; uno se jubiló y los otros cerraron”. La vinculación de Puli a la Safor no es solo de pertenencia, ya que para elaborar todos sus postres utiliza productos comprados en comercio local: “El chocolate es de la mejor marca, el turrón es de Xíxona y nosotros lo deshacemos a mano, no ponemos aditivos ni colorantes. Las tartas de limón están hechas con zumo y cáscara de limón”.

Para los diabéticos, las tartas de higos o de limón están hechas con el producto natural, el azúcar que se utiliza es el que lleva añadido de la fruta. Igualmente, hay muchos productos que no llevan gluten, como tartas de queso sin base de galleta.

Antes de la crisis de 2011 S. Aparisi  trabajaban con salones de banquetes, elaborando postres para bodas, bautizos, comuniones, Navidad… “Hemos llegado a llevar hasta siete salones de banquete, pero vino la crisis y se lo llevo todo por delante”. 

De crisis a crisis. Con el cierre del comercio y la hostelería durante el estado de alarma, llegó también el del obrador. Pero reabrió en Instagram y Facebook, donde las tartas sorpresa se hicieron virales: “Cuando vino el Covid en marzo mi padre tuvo que cerrar el obrador dos meses y nos quedamos sin poder vender a los hosteleros. Nuestra intención era que la gente se sintiese atraída por el negocio local, nos encargaban tartas por Instagram para enviar a domicilios por sorpresa. Después vino el día de la madre y me inventé unas cajitas que ponía Feliz Día Mamá. Tuvimos más de 57 pedidos solo en Gandia”.

No fue la única innovación de Lara. De las redes a la realidad propuso a su padre elaborar la castaña oreo, “con galletas oreo auténticas”: “Surgió porque mi padre para casa nos las hacía de chocolate y de praliné de avellana”.

“Hemos explorado un mercado que no teníamos en mente. Lo teníamos ahí, pero no lo habíamos visto. Si mi hija no se hubiera quedado sin trabajo yo hubiera seguido esperando que los restaurantes abrieran muriéndome del asco. En cambio ella me ha aportado algo que desconocía”, asegura Puli orgulloso.

A nadie le amarga un dulce. Y menos los de S. Aparisi.

Pastelería S.Aparisi

Calle Rafelcofer 20

Pedidos: Instagram, Facebook y en el teléfono 962 877 678

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