Del 5 al 9 de Octubre se realizará la séptima edición de la Mocadorà, que recupera y promueve la festividad de Sant Donís, como la fiesta de los enamorados valencianos y, a la vez, muestra a la ciudadanía su artesanía.

Así, al mercado instalado en el paseo de les Germanies, frente a la Casa de la Marquesa, participarán pastelerías de Gandia y el Grau, con sus productos de mazapán y su elaboración artesanal, con almendra, azúcar y huevo, del viernes 5 al martes 9 de octubre. Habrá también talleres didácticos de dulces para los más pequeños: Viernes y lunes, de 17 a 20 horas. Por 1 € podrán llevarse su mazapán elaborado por ellos.

El horario del mercado será de 10.30 a 14 horas y de 16.30 a 20.30 h y se abrirá viernes, de 17 a 20.30 horas. El martes, 9 de octubre, de 10.30 a 15 horas.

La séptima edición está organizada por la Asociación de Pasteleros y Panaderos de Gandia, en colaboración con el área de Políticas Económicas e Innovación del Ayuntamiento de Gandia (Departamento de Comercio).

Desde la asociación de pasteleros y panaderos se ha asegurado que se está involucrando cada vez más a los pasteleros de Gandia y “no pararemos hasta que toda la ciudadanía conozca la tradición de la Mocadorà. Hay que recordar, que Gandia es una de las pioneras en Valencia en cuanto a la tradición de dulces”.

Una tradición que viene de la Edad Media, se originó en València y que también está muy ligada a la época de esplendor de la caña de azúcar, puesto que los agricultores cobraban una parte de su jornal en azúcar. De hecho, en nuestra ciudad existía el conocido como Torró de Gandia, elaborado con azúcar.

Finalmente, la concejal de Políticas Económicas e Innovación, Alícia Izquierdo, ha animado la gente a visitar la muestra de dulces artesanales y regalarlos, no sólo a los enamorados, “sino a todo el mundo a quien queremos”. También ha recordado que las piezas son artesanales y únicas y que los ingredientes (azúcar y almendra de Xixona) las hace aptas para celiacos y para la dieta vegana. (Algunas piezas traen yema de huevo, con lo cual se recomienda preguntar primero a los pasteleros).

El origen de la Mocadorà

Se trata de una celebración popular valenciana que tiene lugar cada 9 de Octubre, día de Sant Donís, coincidiendo con la fiesta grande del pueblo valenciano. La tradición es que los hombres regalen a sus parejas un pañuelo para el cuello que envuelve unos dulces de mazapán crudo, de diferentes formas y colores, que representan las mejores frutas y hortalizas de la huerta de València, todas ellas rodeando dos figuras más grandes y principales hechas de mazapán cocido: la ‘piuleta’ y el ‘tronador’.

La tradición viene de cuando, en la edad media, las ciudades homenajeaban los invitados, sobre todo los reyes, con una vajilla de plata llena de viandas. A partir del siglo XV la ciudad de València empezó a regalar vajillas de cerámica de Manises y Paterna que contenían unos dulces de azúcar que empezaban a hacerse en tierras valencianas a raíz de la introducción del cultivo de la caña de azúcar en el Reino de Valencia, como por ejemplo peladillas y mazapanes. Con el tiempo, esta costumbre se popularizó entre los valencianos y derivó en un regalo por el 9 de Octubre, puesto que, según dice la leyenda romántica, los mazapanes representan los frutos de la huerta de València que las valencianas ofrecieron a Jaume I y a la reina Na Violant de Hungría el 9 de octubre de 1238, cuando entraron en València después de la conquista.

En el siglo XVIII, después de la Guerra de Sucesión, la celebración oficial que conmemoraba la entrada de Jaume I en València fue prohibida por el Decreto de Nueva Planta, pero se continuó celebrando popularmente. Sant Donís había sido una fiesta muy arraigada, puesto que eran tradicionales los festivales pirotécnicos desde la popularización de la pólvora en forma festiva. En la víspera, y durante el día de Sant Donís, se habían lanzado siempre multitud de cohetes hasta el punto que, según las crónicas, un año se llegaron a lanzar 13.000 cohetes desde la azotea del Palau de la Generalitat. Y la tarde del 9 de octubre de 1526 hubo un accidente en el cual murieron 9 personas y quemaron 20 casas en la zona del Mercat. Por todo esto, el origen de la piuleta y el tronador está en este siglo, cuando Carles III prohibió fabricar pirotecnia. En respuesta, los panaderos valencianos idearon unos dulces de mazapán que representaban los cohetes prohibidos, y les dieron forma de petardos, pías y truenos; según dicen muchos, también representaban los órganos sexuales masculinos y femeninos por su forma característica.

A partir del siglo XIX los dulces se envolvían en un pañuelo añadido. Con el tiempo, formó parte imprescindible del regalo, y dio nombre a la festividad. Por esta tradición, muchos valencianos consideran que Sant Donís es el Día de los Enamorados valencianos; y es tradición que las mujeres conserven todos los pañuelos que su pareja les ha regalado, año tras año, desde que empezaron a salir juntos.

Imagen: Àlex Oltra.

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