Buena parte de las esculturas de Gandia lucen desde este viernes su correspondiente mascarilla con el objetivo de recordar a la ciudadanía que hay que protegerse del COVID-19. La familia Borja de la plaza Escola Pia, la ‘Lectora Impaciente’ de la Biblioteca Central, el Tío de la Porra de la Casa de la Marquesa, María Enríquez o Ausiàs March, entre otros, de manera simbólica, también cumplen con la obligación de ponerse la mascarilla para evitar la propagación del COVID-19, mascarillas que han sido realizadas por los voluntarios que han suministrado cientos de unidades a los vecinos de Gandia desde el inicio de la pandemia.

La iniciativa artística es una acción que forma parte de la campaña de información sobre el virus que ha sido puesta en marcha por el departamento de Sanidad que dirige la regidora Liduvina Gil: “Estamos viendo que solo un 25% de la ciudadanía usa siempre la mascarilla cuando está en la vía pública y es un tema que nos preocupa. Esta es una buena manera de reflejar que Gandia es una ciudad que se cuida, que cuida a la ciudadanía y que nos cuidamos los unos a los otros”.

El concejal de  Jose Manuel Prieto, ha destacado que las bibliotecas municipales han sido de los primeros servicios en retomar su actividad y que es positivo que las bibliotecas y sus símbolos sean “el espejo de la concienciación” y ha recordado que este lunes 25 de mayo las bibliotecas del Grau y Benipeixcar: “Debemos extremar las medidas de responsabilidad social y de precaución. Lo fácil era el confinamiento y ahora nos enfrentamos a los más difícil: mantener los espacios de libertad que hemos ganado durante semanas de esfuerzo colectivo”.

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