Ha sido presentada la exposición itinerante «El Ártico se rompe» que tiene lugar en el Molls del Borja de Gandia. Una singular muestra cuya finalidad es dar a conocer el importantísimo papel de los ecosistemas del Polo Norte y concienciar de la importancia de la conservación de la región polar.

Que el Ártico se rompe no es ninguna novedad, lo certifican las cifras. En septiembre de 2012 se superó el mínimo histórico de hielo en la banquisa polar. La superficie helada se redujo el 18 % con respecto al anterior mínimo, una pérdida que equivale casi al doble de la superficie de España. En los últimos veinticinco años se han perdido tres cuartas partes de la capa de hielo marino del océano Ártico. El grosor medio de ese hielo marino es hoy el 50 % menor que hace unas décadas. Ante esta situación, dentro de treinta años el océano Ártico podría quedar sin hielo durante el verano (fuente: la Caixa).

La exposición permanecerá en Gandia hasta el próximo 12 de septiembre en el Moll dels Borja y tendrá un horario de lunes a domingo, de 11 a 14 h y de 17 a 24 h. La muestra se podrá visitar de forma gratuita y en el caso de querer realizar visitas guiadas, estas se podrán realizar de lunes a domingo, a las 12 y 19 horas. Las reservas podrán efectuarse llamando al teléfono 902 906 666.

Las altas temperaturas de los últimos veranos han acelerado el deshielo superficial del Ártico. Las fracturas de icebergs no hacen más que evidenciar los síntomas del proceso de transformación de una de las zonas más sensibles de la Tierra. Estos cambios, que están desencadenando una aceleración del cambio climático, afectarán al clima de todo el planeta.

El delegado de la Fundación Bancaria “la Caixa” en la Comunidad Valenciana, Álvaro Borrás; y el comisario de la muestra, Toni Pou; la directora del área de negocio de la zona de Gandia de laCaixa, Patricia Iborra; acompañados por José Manuel Prieto, Concejal de Escena Urbana, y Política Festiva; Nahuel González, Concejal de Cultura; Lydia Morant, edil de Deportes; y Alícia Izquierdo, Concejal de Medio Ambiente. Imagen: Carola Woodward.

La exposición pretende fomentar el pensamiento crítico y sensibilizar sobre un problema medioambiental importante: los efectos del cambio climático en el Ártico y sus consecuencias para el resto del planeta.

Una parte importante de la exposición está formada por las fotografías de Andoni Canela, que ha viajado por Groenlandia, Alaska, Canadá, Svalbard, Islandia, Rusia y Laponia y nos acerca a la realidad reciente de la región ártica.

El Ártico se rompe cuenta también con audiovisuales que explican qué es una aurora boreal o los diversos clases de hielo, e interactivos donde, entre otros, se muestra cómo se deshacen los casquetes polares y es posible observar el pelo de un oso polar, líquenes y plantas carnívoras.

Imagen: Carola Woodward.

Además, un conjunto de piezas procedentes de Nunavut (Canadá) y el norte de Alaska nos acercan a la vida y cultura de sus habitantes. Los visitantes pueden escuchar un cuento inuit-yupik y música sami, sintiéndose inmersos en la extraordinaria región ártica. 

Un exclusivo e innovador espacio creado especialmente para la muestra simula un paseo entre icebergs. Las piezas e imágenes que integran la exposición están dispuestas sobre paredes irregulares y geométricas que recuerdan las paredes de hielo y juegan con sus numerosas gradaciones de blancos y azules.

El clima ártico

Los glaciares y ecosistemas árticos encierran la historia del clima de nuestro planeta. También son valiosos indicadores de las alteraciones climáticas que están ocurriendo en la actualidad. Por ello su valor es incalculable para la ciencia, y los científicos trabajan en distintos programas de investigación centrados en el Ártico.

A lo largo del recorrido de este ámbito se muestran las diferencias existentes entre los tipos de hielo que se encuentran en la región ártica: icebergs, glaciares, banquisa… Se explica el papel que juegan como reguladores en el clima terrestre, constatándose su importancia. También se puede disfrutar de la belleza de las formas de los cristales con los que se forma el hielo. Y un multimedia esférico descubre la duración de la noche ártica y otras muchas singularidades.

Icebergs en el Glaciar de Jakobshavn en Groenlandia. Imagen: Andoni Canela.

La vida en una situación extrema
A pesar del duro clima, el ecosistema ártico acoge a gran variedad de seres vivos. Estas especies han desarrollado significativas estrategias que les permiten aislarse o soportar el frío, caminar sobre la nieve y camuflarse en el entorno.

Con la disminución del hielo ártico, animales como los osos polares podrían estar en peligro, algunas aves migratorias llegarán a perder sus nidadas debido a la falta de terreno estable, y algunos de los vegetales más resistentes del planeta, como son los musgos y los líquenes que pueblan la tundra, podrán ser sustituidos por especies más meridionales.

La huella humana

Más de veinte grupos étnicos viven alrededor del océano Ártico. Ahora intentan adaptarse a las modificaciones que el cambio global está produciendo en su entorno, luchando por no perder sus tradiciones.

Para acercarnos a los habitantes del Ártico y conocer su forma de vida, se muestra la ropa y los utensilios de los inuit, maquetas de las casas donde viven, etc., todo ello con el fin de aproximarnos a su cultura.

Bajo el hielo se esconden grandes tesoros, como por ejemplo gas natural, petróleo, carbón, hierro, níquel y oro. La presión económica es muy fuerte y muchos esperan las oportunidades que supondrá la desaparición del hielo. Qué ocurrirá con este valioso ecosistema?

Fiordos entre montanas y glaciares al norte de la Isla de Svalbard Noruega. Imagen: Andoni Canela.

Las luces del norte

Las auroras boreales constituyen un maravilloso espectáculo celeste. Se producen cuando partículas originadas en el Sol (viento solar) alcanzan la atmósfera terrestre. Entender cómo se originan estos fenómenos y disfrutar de la contemplación de las auroras boreales escuchando leyendas inuit servirá para poner punto final a la muestra.

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