El Ayuntamiento de Gandia ha decidido no adherirse al Plan Vive de la Generalitat Valenciana, al menos por ahora. Según el concejal de Vivienda, Salvador Gregori, la razón principal es que la Generalitat ya tiene dificultades para poner en marcha sus propios proyectos en suelo de su propiedad, y el Ayuntamiento no considera necesario sumar suelo municipal a un plan que, según sus responsables, ha resultado demasiado ambicioso.
De hecho, de las dos parcelas municipales que cuentan con licencia para construcción de viviendas, solo una ha comenzado las obras, y los trabajos llevan meses sin avances significativos, según señaló Gregori durante la presentación del balance de los dos primeros años del Pla Vivenda del Ayuntamiento de Gandia.
El alcalde apuesta por un gran pacto de ciudad
En paralelo, el alcalde de Gandia, José Manuel Prieto, anunció su intención de promover un gran acuerdo político y social en materia de vivienda. “Voy a poner sobre la mesa un acuerdo de ciudad”, afirmó, con la intención de reunir a todos los grupos políticos y consensuar medidas “por encima de los intereses de partido”.
Prieto recalcó que no le gusta la confrontación ni la bronca, y en cuestiones de vivienda todavía menos. El objetivo es definir una estrategia compartida y adaptada a las necesidades específicas de Gandia, apoyada en la rapidez administrativa del consistorio, considerado “uno de los ayuntamientos más rápidos de la Comunitat Valenciana” en la concesión de licencias, que se resuelven “en cuestión de semanas”.
Tanto el alcalde como el concejal coincidieron en destacar la complejidad del problema de la vivienda. Prieto insistió en que el gobierno local actúa “con determinación frente al principal reto social que tenemos”, apoyado en una estabilidad institucional que permite poner soluciones sobre la mesa y generar confianza.

