Más de un centenar de agentes de la Policía Local de Gandia han completado durante el último mes su formación teórica y práctica en Reanimación Cardiopulmonar (RCP) y en el uso de Desfibriladores Semiautomáticos (DESA), dentro del programa de capacitación continua que el cuerpo desarrolla desde hace más de una década.
Como principal novedad, este proceso formativo se ha ampliado con una instrucción específica en RCP pediátrica, impartida por Alejandro Fernández y avalada por el Grupo Español de RCP Pediátrica y Neonatal, lo que permite a los agentes actuar también en emergencias que afecten a bebés y niños.
El especialista ha subrayado la importancia del primer interviniente en casos de parada cardiorrespiratoria, recordando que “la parada cardíaca es la principal causa de mortalidad en el mundo y se produce en más del 70% de los casos fuera del ámbito hospitalario”. En este sentido, ha advertido de que “en España las tasas de supervivencia apenas alcanzan el 8%, por lo que la rápida actuación del primer interviniente que presencia una parada cardíaca es clave”.
Fernández ha destacado además que la cardioprotección debe entenderse como “una política pública de prevención y salud comunitaria” y ha valorado de forma muy positiva que los agentes hayan ampliado su capacitación para intervenir en menores, algo que, según ha señalado, “refuerza su grado de implicación y nos compromete a seguir avanzando hacia una ciudad cardioprotegida”.
El compromiso de la Policía Local de Gandia con este ámbito se remonta al año 2014 y se mantiene desde entonces con reciclajes formativos continuos dirigidos por el instructor oficial Óscar Bolo. Gracias a esta trayectoria, el cuerpo policial es actualmente el único de su categoría reconocido como centro acreditado por la Escuela Valenciana de Estudios de la Salud para impartir formación a personal no sanitario como primer interviniente.
Paralelamente, el Ayuntamiento ha reforzado en los últimos años la dotación de desfibriladores en todas las patrullas policiales y ha impulsado talleres educativos en centros escolares, ampliando la estrategia municipal de prevención y sensibilización ciudadana.
La concejala de Protección, Seguridad y Convivencia, Lydia Morant, ha destacado que “la seguridad también es saber actuar cuando cada segundo cuenta”, y ha remarcado que “desde el Ayuntamiento mantenemos un compromiso firme con la formación continua de nuestros agentes, porque invertir en conocimiento es invertir en vidas”.
En la misma línea, el comisario jefe de la Policía Local, José Martínez Espasa, ha avanzado que los próximos retos pasan por extender la formación en RCP a todos los centros escolares, crear espacios cardioprotegidos en clubes deportivos y consolidar una red de desfibriladores accesibles las 24 horas del día. “En campos como este, el conocimiento y los recursos son fundamentales para conseguir el objetivo final, que no es otro que salvar vidas”.

